Desde La Fe pide cuidar la vida tras hechos en Teotihuacán. Tras el hecho armado ocurrido en la zona arqueológica de Teotihuacán, la Iglesia Católica pidió reforzar las políticas públicas enfocadas en proteger la vida, la familia y la salud emocional de las personas.
Asimismo, el llamado también se dio después de otros hechos violentos recientes. Un feminicidio registrado en la Ciudad de México y el asesinato de dos maestras en Michoacán.
“Cuando se promueven iniciativas que cuidan la vida desde su inicio hasta su término natural, y que acompañan a la familia en su misión formativa, se favorece la prevención de la violencia, se fortalecen los vínculos y se siembra una cultura del cuidado que alcanza a toda la sociedad”, señaló.
En su editorial semanal Desde la Fe, la Iglesia afirmó que, ante tragedias como la de Teotihuacán, donde murieron el agresor y una turista canadiense, exigir justicia es indispensable. Sin embargo, consideró que no basta con eso.
“Es necesario responder también con políticas públicas que protejan la vida y la familia, y asumir, cada uno de nosotros, la responsabilidad de cultivar el amor y el cuidado del otro, de nuestro prójimo”, pidió la Iglesia Católica de México.
La institución cuestionó en qué momento la vida dejó de ser sagrada para algunas personas. También preguntó qué está ocurriendo en el corazón humano. Con ello, para que alguien sea capaz de arrebatar la vida de otro, y si realmente se están atendiendo las heridas emocionales que se forman dentro de las familias.
“Vimos con profundo dolor los hechos acontecidos en Teotihuacán, en los que un hombre abrió fuego desde la Pirámide de la Luna, asesinando a una turista canadiense e hiriendo a más de una decena de personas de distintas nacionalidades”, dijo.
Desde La Fe pide cuidar la vida tras hechos en Teotihuacán
Además, recordó otros casos recientes. En la Ciudad de México, una mujer asesinó a su nuera en un “ataque de ira”. En Michoacán, un joven estudiante asesinó con un arma de fuego a dos maestras.
“Podría pensarse que son hechos aislados. Sin embargo, los atraviesa el hilo del desprecio por la vida del otro (…) La violencia no surge de la nada. Germina en historias fracturadas, en heridas no atendidas, en soledades profundas que, cuando no encuentran cauce, terminan por desbordarse”, advirtió.
De acuerdo con la Iglesia, la familia es el primer espacio donde una persona aprende a mirar a los demás como un regalo de Dios y no como una amenaza. También señaló que ahí se forman las emociones, los vínculos y la manera de enfrentar el dolor. Desde La Fe pide cuidar la vida tras hechos en Teotihuacán.
Por ello, advirtió que normalizar el enojo o invalidar las emociones puede acumular tensiones que, con el tiempo, pueden derivar en violencia.
“A esta realidad se añaden iniciativas y propuestas que relativizan el valor de la vida, especialmente cuando esta es frágil, incómoda o dependiente, promoviendo el aborto y la eutanasia como soluciones falaces, o impulsando una agenda ideológica. Y, en otro nivel, se justifican guerras sin sentido en las que se pierden historias humanas, se destruyen familias y se aniquilan comunidades enteras”, expresó.
Desde La Fe pide cuidar la vida tras hechos en Teotihuacán. Finalmente, la Iglesia insistió en recuperar el valor de la vida desde la familia, la escuela y las políticas públicas. Señaló que cuando una familia promueve el diálogo, la empatía y el perdón, puede convertirse en un espacio que sana y enseña a amar.























