Productores y autoridades mantienen acciones sanitarias coordinadas para vigilar el comportamiento del gusano barrenador en el estado. Al respecto, José Guerrero Gamboa, presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas, informó que el estado suma 116 casos de gusano barrenador después de las lluvias.
Con esa cifra, la entidad se ubica actualmente en el sexto lugar nacional. El dirigente explicó que este escenario se había previsto debido a las condiciones climáticas recientes.
“Las lluvias vinieron a mejorar el ambiente para que la mosca se pueda mover, trasladar y reproducir”.
Guerrero Gamboa reconoció que las precipitaciones facilitaron la movilidad de la mosca transmisora del gusano barrenador. Asimismo, señaló que ese ambiente favoreció su reproducción. Aun así, destacó que existe coordinación entre productores, el gobierno estatal y las autoridades federales. El objetivo es contener el avance de este problema que afecta principalmente al ganado bovino.
Las lluvias en Tamaulipas favorecen la propagación del gusano barrenador
Los casos más delicados se presentan en becerros recién nacidos, especialmente en la zona del ombligo. Por lo mismo insistió en reforzar la atención inmediata dentro de los hatos.
“El 60 al 70 por ciento de los animales afectados son becerros recién nacidos; hay que atender inmediatamente con tratamientos preventivos”.
El sur de Tamaulipas continúa como la región con mayor afectación. De acuerdo con Guerrero Gamboa, esto ocurre por su cercanía con entidades donde persiste una alta incidencia del parásito.
Entre las medidas sanitarias, se mantiene la liberación de mosca estéril en Tamaulipas, Veracruz, Nuevo León y el sur de Texas. Sin embargo, el dirigente advirtió que los volúmenes actuales aún no alcanzan para frenar totalmente el problema.
“Se están liberando alrededor de 100 millones de moscas, pero todavía no es suficiente para frenar completamente este problema”.
Por Lupita Domínguez González























