Una jueza federal ordenó este miércoles la liberación inmediata de dos de los tres trabajadores procesados por el descarrilamiento del Tren Interoceánico en Oaxaca, accidente en el que murieron 14 personas y casi un centenar resultaron heridas.
Con esta decisión, también quedó cerrado el caso penal en su contra. La resolución se tomó durante una audiencia, luego de que los familiares de las víctimas y la empresa estatal Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec alcanzaran acuerdos para la reparación del daño. Esta empresa está a cargo de la Secretaría de Marina.
La jueza de control Diana Isabel Ivens Cruz, del Centro de Justicia Penal Federal en Chiapas, con sede en Cintalapa. Determinó el cierre del proceso bajo el expediente judicial 7/2026.
Los trabajadores que recuperarán su libertad son el conductor Felipe de Jesús Díaz Gómez y el jefe de despacho Ricardo Mendoza Cerón. Ambos permanecían presos desde enero en el penal de El Amate, después de haber sido procesados por homicidio culposo y lesiones culposas por el accidente ocurrido el 28 de diciembre de 2025.
En cambio, el maquinista, señalado como el tercer implicado en la causa, sigue prófugo hasta la información disponible este miércoles.
El cierre del caso se dio después de que la Fiscalía General de la República (FGR) informara el 8 de abril que 145 víctimas, —entre ellas 114 adultos y 31 menores—, aceptaron acuerdos reparatorios con Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec.
Liberan a trabajadores por caso del Tren Interoceánico
En su informe final, la FGR concluyó que el accidente fue provocado por exceso de velocidad y por negligencia de la tripulación. Por esa razón, responsabilizó penalmente al maquinista, al conductor y al jefe de despacho.
La fiscalía también descartó fallas en la infraestructura ferroviaria. Según su reporte, la vía, los durmientes, las fijaciones y el balasto cumplían con la norma. Además, sostuvo que no procedía acción penal contra la Secretaría de Marina por la construcción u operación de la obra.
El descarrilamiento ocurrió en una zona montañosa y con curvas, mientras el tren cubría la ruta Salina Cruz-Coatzacoalcos.
Tras el siniestro, primero se reportaron 13 personas fallecidas y 98 lesionadas. Sin embargo, la cifra de muertos subió a 14 el 1 de enero, luego de la muerte de una mujer de 73 años.
Este caso impactó a uno de los proyectos ferroviarios prioritarios del Gobierno mexicano en el sur-sureste del país. La obra fue impulsada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) y busca funcionar como una alternativa al canal de Panamá, al conectar el océano Pacifico con el Atlántico por la parte más estrecha del territorio mexicano.























