El panorama para los ganaderos de Aldama, Tamaulipas, ha cambiado recientemente por las limitaciones impuestas al comercio exterior. El sector ganadero enfrenta actualmente un desafío importante. Así lo explicó Guillermo Amaya Tijerina, quien funge como síndico. Las exportaciones hacia el territorio estadounidense se detuvieron debido a descuidos en los protocolos de salud de otras zonas.
“Lamentablemente, por este problema que no se atendió como debiera ser, nos cerraron la frontera para exportar ganado a Estados Unidos”, expresó.
El consumo interno de carne garantiza la estabilidad para los ganaderos de Aldama
Esta medida internacional surgió tras no resolverse oportunamente diversos problemas sanitarios en regiones ajenas. No obstante, el comercio dentro del país ha servido como un soporte fundamental. Para las familias que dependen de esta actividad. La demanda interna ha reaccionado con eficacia ante este escenario imprevisto. Así lo subrayó el funcionario. Afortunadamente, los valores de venta en México permiten que la rentabilidad de los ranchos no se vea perjudicada drásticamente.
“El ganado para consumo nacional está bien pagado; no le está yendo mal al productor”, aseguró.

Aunque el comercio exterior asegura ingresos significativos, los dueños de los ranchos han probado una gran flexibilidad para adaptarse. Actualmente, la estabilidad financiera del gremio de los ganaderos de Aldama depende del flujo de mercancía hacia las ciudades mexicanas. Mediante dichas modificaciones en la operación, se evitó una crisis económica severa para los hogares del campo en esta región.
Por Jordan Espinosa























