El transporte público en Matamoros enfrenta una baja en la actividad industrial, y el aumento en el precio del diésel ha afectado la operación diaria del sector. Asimismo, la reducción de pasajeros ya impacta los ingresos de concesionarios y operadores. También ha frenado decisiones importantes, como la modernización de unidades y la instalación de sistemas de videovigilancia.
De acuerdo con Gilberto Tapia Alvarado, líder de la FUTAAMMYC, el servicio depende ampliamente del personal de la industria maquiladora. Ese grupo representa cerca del 80 % de los usuarios habituales. Por lo mismo, el cierre de plantas ha tenido un efecto directo en la demanda. Según explicó, la pérdida de alrededor de 3 mil empleos ha provocado que dejen de realizarse hasta 9 mil viajes diarios.
A la par, los costos de operación siguen subiendo. Cada unidad consume en promedio 100 litros diarios, de modo que el reciente encarecimiento del diésel elevó de manera importante el gasto del sector.
Transporte en Matamoros opera bajo presión por el precio del diésel
Aunque se autorizó un ajuste a la tarifa del transporte, esa medida prácticamente perdió efecto. El alza en el combustible absorbió el beneficio esperado para los prestadores del servicio. Por otro lado, el número de pasajeros ha caído hasta un 30 %. Esa disminución no solo afecta el traslado de obreros, sino también a otros usuarios que usan este servicio todos los días.
Asimismo, los viajes especiales contratados por empresas para mover a su personal también bajaron. Con ello, se redujo otra entrada para concesionarios y operadores.
Frente a este panorama, el sector ha tenido que aplazar proyectos. Entre ellos están la renovación de unidades y la implementación de videovigilancia, debido a la falta de recursos. Por su parte, el dirigente advirtió que el transporte público atraviesa una fase de ajuste. Sin embargo, señaló que la afectación económica ya muestra señales en la ciudad.
Pese al escenario adverso, mantienen la expectativa de una recuperación. Esta dependería de una reactivación industrial y de una posible disminución en el precio del combustible.
Por Jorge Capetillo























