Huracanes 2026 y El Niño: La naturaleza se prepara para un ciclo agitado este año, ya que los pronósticos meteorológicos anticipan la formación de 36 ciclones en total. Este incremento en la fuerza de las tormentas viene de la mano con la llegada de El Niño. Este es un proceso que se define básicamente por el incremento térmico en las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial. Extendiéndose desde las costas peruanas hacia mar abierto.
Huracanes 2026 y El Niño. Es un evento de tal magnitud que tiene la capacidad de trastocar las condiciones climáticas en rincones muy distantes del globo terráqueo.
Las autoridades climáticas prevén que el punto máximo de influencia de este fenómeno coincida con la etapa más crítica de la formación de tormentas durante el mes de septiembre. Dejará sentir su fuerza principalmente en las costas del Pacífico. Sobre este escenario, el experto detalló la dinámica que se espera para finales del tercer trimestre del año.
¿Qué esperar de El Niño en huracanes 2026 en México?
Huracanes 2026 y El Niño. Respecto a la intensidad del calentamiento marino, las estimaciones de Fabián Vázquez Romaña, quien encabeza el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), sugieren que el agua podría subir hasta 3 grados. Aunque existen otros modelos que apuestan por una situación de neutralidad térmica. No obstante, las alarmas se encienden ante la posibilidad de un evento severo. Ya que un Niño con mucha fuerza suele traer consigo periodos prolongados de estiaje. Una propagación más agresiva de fuegos en los bosques y crisis de calidad del aire provocadas por las temperaturas extremas.
“¿Ha habido Niños muy fuertes? Sí, ¿con qué se relacionan? Generalmente se relacionan con sequías, con un aumento en el número de incendios forestales, con mayor número de contingencias ambientales por ondas de calor, etcétera”, puntualizó el titular del SMN.
Huracanes 2026 y El Niño. De cara al cierre de 2026, los datos estadísticos arrojan un 25 por ciento de probabilidad de que el fenómeno alcance niveles críticos. Superando el umbral de los 2 grados de anomalía. Por lo pronto, el panorama a corto plazo revela que existe un 61 por ciento de opciones de que la transición hacia esta fase cálida se concrete durante el periodo comprendido entre mayo y julio.























