Desde 1980, el número de vehículos no ha dejado de aumentar en México. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía del país, el total asciende a más de 61 millones. Sólo en lo que llevamos de año, se han registrado más de 164,000 automóviles vendidos al público. A pesar de que en febrero se produjo un leve descenso, el pasado mes de marzo la situación remontó. Una parte de estos carros son de segunda mano. Sobre esta tendencia (cada vez mayor) a adquirir modelos ya usados, la Secretaría de Economía y del Trabajo señala que las ventas de coches nuevos llevan disminuyendo desde 2016. Los mexicanos buscan autos de marcas internacionalmente conocidas —como Chevrolet, Nissan y Kia, que figuran entre las más populares— a un precio más bajo.
Ahora bien, aunque Internet ha facilitado la «busca y captura» de autos económicos, no todos los sitios web de compraventa de vehículos de segunda mano tienen por qué ser igual de fiables. Uno de los métodos que los ciberdelincuentes utilizan habitualmente es el phishing, que contempla la creación de páginas fraudulentas. Al respecto, el periodista Joaquín Patiño apunta que, en los últimos siete años, más de 13 millones de mexicanos han sido víctimas de algún ciberataque de este tipo. En otras ocasiones, el engaño no viene de la mano de un hacker maligno, sino de un ciudadano aparentemente normal que pretende vender un auto robado, con el consecuente trastorno que ello le genera a un comprador inocente.
Para evitar esta clase de situaciones, existe la Consulta Ciudadana del REPUVE. Cualquier ciudadano mexicano que pretenda comprar un carro usado y quiera comprobar su situación legal, más allá de lo que el vendedor le haya podido contar, puede acceder telemáticamente a esta base de datos online que incluye información importante (marca, modelo, año, reporte de robo…) de todos los vehículos mexicanos (automóviles incluidos).
Información de valor sobre cualquier coche en México
REPUVE depende del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública precisamente por eso, porque incluye los datos que permiten a cualquier ciudadano, entidad, organismo del Gobierno… saber si un vehículo determinado ha sido robado, qué empresa registró el vehículo en REPUVE, cuáles son sus principales características (color incluido), si el vehículo guarda relación con algún proceso judicial o no, si su inscripción es válida, si se ha seguido el trámite correctamente, etc.
Como cabe esperar, entre las entidades y los ciudadanos obligados a cumplir con REPUVE según la ley, se encuentran los fabricantes, importadores y comerciantes que se dedican al desarrollo, distribución y venta de vehículos dentro de México. Los ciudadanos particulares, si su vehículo aún no ha sido registrado en el REPUVE, también deben completar el trámite. La normativa que así lo regula —la Ley del REPUVE— se publicó por primera vez en septiembre de 2024, en el Diario Oficial de la Federación.
A continuación, explicamos qué objetivo persigue este registro nacional de vehículos.
Garantizar la protección de la ciudadanía
En el artículo 6 de la ley que acabamos de mencionar, se explica que el Registro Público Vehicular pretende recopilar en un mismo espacio las inscripciones, las bajas, las infracciones, las sustracciones, las pérdidas, la recuperación y la destrucción de los automóviles (y demás vehículos) «que se fabrican, ensamblan, importan o circulan en el territorio nacional». Asimismo, como se trata de un registro que debe permitir el acceso a la ciudadanía, el REPUVE se puede consultar pública y telemáticamente (vía Internet) para, antes de realizar cualquier operación de compraventa, verificar que el vehículo no ha sido objeto de robo y, por ende, se puede comprar a su vendedor.A través del servicio de REPUVE Consulta Ciudadana, los mexicanos pueden revisar los datos de cualquier vehículo registrado en México. Los servicios relacionados con el REPUVE (inscripción, baja, notificación de pérdida…) son gratuitos, por lo que no hay que pagar nada por utilizar el servicio.En un país en el que, entre 2024 y 2025, se robaron 60,148 vehículos asegurados en México (según la aseguradora Zurich), REPUVE juega un papel clave para evitar todas las complicaciones que la compra de un coche robado ocasiona, incluso cuando el comprador no es consciente del origen del vehículo.
REPUVE se complementa con estas otras dos herramientas
Para obtener todos los datos de un vehículo mexicano, sólo hace falta seguir estos pasos:
- Acceder al servicio REPUVE Consulta Ciudadana.
- Introducir el NIV (Número de Identificación Vehicular), las placas del vehículo o el folio de constancia de inscripción.
- Esperar unos segundos a que REPUVE genere un informe con los datos incluidos en su base de datos sobre el vehículo.
- Revisar el informe, comprobar que la información encaja con el automóvil de segunda mano y asegurarse de que no haya reporte de robo.
Además de utilizar REPUVE Consulta Ciudadana, el Gobierno de México también aconseja comprobar la situación legal del vehículo en Estados Unidos y Canadá. Para ello, el mismo servicio de consulta del REPUVE dispone de una sección en la que pone «Robo USA/CAN». Con el NIV, se puede acceder a la información que EE. UU. y Canadá tienen sobre el vehículo, si es que el coche procede de allí.
¿En qué consiste exactamente el NIV?
Dicho NIV es una combinación única de cifras y letras también conocido, quizás más en España, como número de bastidor. Su propósito es identificar inequívocamente cada vehículo. Los fabricantes se pueden reservar su derecho a situar el NIV donde mejor les parezca. Eso sí, siempre deben ubicarlo en el lado derecho del vehículo.
En total, son 17 caracteres:
- El tercer número identifica al fabricante.
- Los siguientes cinco caracteres alfanuméricos señalan las características generales del vehículo (marca, tipo de motor, tamaño y clase de vehículo).
- En la novena posición, se encuentra el dígito de control.
Este NIV es irrepetible y permanente, pues acompaña al vehículo durante toda su vida útil.























