Con apenas cuatro años, José María, conocido cariñosamente como “Chemita”, ha demostrado que la valentía no depende del uniforme. Sino de una sonrisa, resiliencia y amor por la vida. El pequeño, quien superó un tumor cerebral neuroectodérmico primitivo y se mantiene bajo seguimiento médico. Tuvo una experiencia inolvidable al ser nombrado “Soldado por un Día” en las instalaciones del 15.º Batallón de Infantería en Tampico.
Su aventura inició desde su llegada al cuartel. Elementos del Ejército Mexicano y miembros de Rehabilitando Sonrisas recibieron a Chemita con entusiasmo en su llegada al cuartel. Los cuales han apoyado a su familia durante todo el proceso de tratamiento mediante campañas y recolección de tapas.
Chemita disfrutó su experiencia como “Soldado por un Día” en Tampico con alegría
Con uniforme militar, Chemita recorrió con asombro los distintos módulos del batallón. Conoció las áreas de comunicaciones, transporte, sanidad y el Plan DN-III. Además de interactuar con los binomios caninos, una de las exhibiciones que más lo emocionó.
Aunque los nervios se hicieron presentes durante su nombramiento honorario de “Soldado por un Día” en Tampico, su entusiasmo logró contagiar a todos los asistentes. Especialmente a sus padres, Jessica Lizeth Mata Barrón y Jorge Armando Rivera Fernández. Los cuales se mostraron orgullosos al verlo fuerte, sano y feliz tras una dura lucha.
“Para nosotros verlo aquí representa mucho. José es un niño muy feliz, sano, extrovertido, audaz e inteligente. Esta experiencia simboliza disciplina, amor y fuerza”, expresó emocionada su madre, Jessica Mata.

Jessica recordó que el camino no ha sido sencillo. Pues además de enfrentar la enfermedad de su hijo, la familia también tuvo que lidiar con la falta de comprensión social sobre padecimientos complejos en la niñez.
“Aún hay personas que no comprenden todo lo que implica vivir una situación así, pero Chemita nos ha enseñado todos los días lo que significa luchar y nunca rendirse”, comentó.
El evento de “Soldado por un Día” en Tampico contó con la presencia del coronel de Infantería de Estado Mayor José Velázquez Robledo, comandante del 15/o Batallón de Infantería, y Verónica Isela Vera Pachuca, directora general del centro de rehabilitación Vive Rehabilitando Sonrisas.
Más allá de portar el uniforme por un día, Chemita se convirtió en un símbolo de esperanza para familias que enfrentan enfermedades similares. Demostrando que incluso las batallas más difíciles se pueden librar con amor, valentía y una sonrisa. La jornada cerró entre aplausos, fotografías y abrazos, dejando claro que el pequeño soldado ya ganó una de las luchas más importantes de su vida.
Por Rufino Aguilera























