FGR acusa falta de pruebas de EUA para detener a Rocha Moya. Tras las acusaciones de Estados Unidos contra el gobernador Rubén Rocha Moya, la Fiscalía General de la República informó que una de sus áreas revisó la solicitud estadounidense para detener a 10 funcionarios mexicanos. Por ahora, señaló, no hay evidencias suficientes para proceder.
“No hay ninguna referencia, no hay ningún motivo, ningún fundamento, ninguna evidencia que nos permita apreciar el porqué de la urgencia de la detención provisional”, expuso Raúl Jiménez Vázquez, titular de la Fiscalía Especializada de Control Competencial de la FGR, durante una conferencia de prensa.
El funcionario agregó:
“Advertimos que no existen pruebas anexas al pedimento de referencia que acrediten la comisión de un presunto delito que haga impostergable el otorgamiento de la medida cautelar”.
Ante esto, Jiménez Vázquez explicó que la FGR pedirá, por medio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, que Estados Unidos entregue los elementos que respaldan la solicitud.
“La FGR enviará una comunicación a la SRE para solicitar a la autoridad requirente todas las pruebas, argumentos, informes, documentos que sean necesarios por las vías que garanticen confidencialidad de la información para que la FGR pueda analizar la documentación y con ello fijar un posicionamiento”.
FGR espera pruebas de EUA para analizar caso de Rocha Moya
También aclaró que, hasta ahora, no existe un procedimiento formal de extradición. Lo que hay, dijo, es una solicitud de detención provisional contra 10 funcionarios mexicanos acusados de narcotráfico. Entre ellos el gobernador de Sinaloa.
El funcionario puntualizó que una detención provisional “constituye una restricción a los derechos humanos”. Por lo que sólo puede concederse cuando existen motivos y “pruebas sólidas”.
“La esencia de la medida cautelar es evitar la sustracción de la acción de la justicia por parte de las personas reclamadas; se tiene que acreditar la urgencia de la autorización de la detención provisional”, explicó.
Por su parte, el gobernador Rubén Rocha Moya rechazó pedir licencia para separarse del cargo luego de las acusaciones de Estados Unidos sobre presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa en su gobierno. Además, reafirmó que “no hay nada que temer”.
En declaraciones después de un evento público en Navolato, Sinaloa, Rocha Moya aseguró que no tiene “temor de nada”. Al considerarse una persona “completamente limpia”.
“No hay nada que temer. No le temo a nada, porque soy una persona limpia, completamente, y no tengo temor de nada”, afirmó.
Sobre los demás funcionarios señalados en la acusación de Estados Unidos, el gobernador dijo que no dará la cara por nadie. Además que cada quien debe responder “por sí mismo”.

El miércoles, el Departamento de Justicia de Estados Unidos difundió una acusación contra Rocha Moya y otros nueve funcionarios de alto nivel en Sinaloa por delitos de narcotráfico y posesión de armas. En un caso que los vincula con el “Cártel de Sinaloa” y, en particular, con la facción de “Los Chapitos”.
De acuerdo con la acusación, los implicados habrían protegido operaciones del cártel mediante la entrega de información sensible y al permitir el traslado de drogas hacia Estados Unidos. Presuntamente a cambio de sobornos millonarios.
Entre los acusados también se encuentran el exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez y el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil. Junto el excomandante de la policía municipal de Culiacán, Juan Valenzuela Millán, y el senador de Morena Enrique Inzunza Cázarez.
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