Desde el punto donde convergen las aguas de la Laguna Madre y el Golfo de México, se realizó esta mañana el hundimiento controlado del exbuque ARM Onjuku, como parte de la creación arrecifes del Sistema Artificial Arrecifal de Tamaulipas, en una ceremonia que presidió, de manera virtual, la presidenta Claudia Sheinbaum.

A bordo del buque Papaloapan, anclado frente a las costas tamaulipecas, el gobernador Américo Villarreal Anaya estuvo acompañado por el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles. También lo acompañó la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra. Durante el evento, el gobernador reconoció el invaluable apoyo de la Marina. Destacó su labor tanto en tareas de seguridad como ahora en su contribución para fortalecer el sistema de arrecifes artificiales de la Armada de México.
Nuevo buque se suma a creación de arrecifes artificiales en Tamaulipas
En la ceremonia, que contó con la presencia del embajador de Japón, Kozo Honsei, el gobernador dijo que el sistema de arrecifes beneficiará principalmente a los pescadores ribereños. También contribuirá también al desarrollo del Puerto del Norte, de Matamoros.
“Estamos siempre muy agradecidos con el gobierno federal que usted preside, presidenta, por el gran impulso que le está dando a la entidad de Tamaulipas para beneficio de México y de los mexicanos”, expresó.
El hundimiento del buque Onjuku, que en japonés significa lugar de descanso, ocurrió con una nave construida en Japón en el año de 1977. Esta fue donada por esa nación a México en 1978. Además, es la segunda embarcación de un proyecto que comenzó en Tamaulipas en 2024. Dicho proyecto inició con el exbuque Huracán.
De este modo, se refrenda el compromiso con la sustentabilidad, el desarrollo natural y la recuperación de áreas marinas. Asimismo, se busca favorecer la reproducción de especies como el huachinango o pargo rojo. Esto se logrará mediante un Sistema Artificial Arrecifal de Tamaulipas.

El secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales, expresó que esta institución ha demostrado su compromiso con la sostenibilidad, la protección ambiental y el fortalecimiento del Poder Marítimo Nacional.
“Este acto representa mucho más que el hundimiento controlado de un buque. Representa la visión de un país que transforma el acero en vida, que entiende que desarrollo y sostenibilidad deben avanzar juntos y que reconoce que proteger el mar es proteger el futuro de México”, expresó.
Onjuku se convertirá en refugio para especies marinas
En el enlace a Palacio Nacional, la titular de Semarnat, Alicia Bárcena Ibarra, explicó la relevancia de este buque que sirvió para la oceanografía y la pesquería. Hoy va a tener una función muy importante porque se convertirá en morada para los arrecifes, los cuales son considerados como el corazón del océano. Estos ecosistemas albergan el 25 % de la biodiversidad marina y protegen las costas de la erosión. Además de que sostienen pesquerías y equilibran el clima.
El hundimiento del Onjuku se llevó a cabo aproximadamente a 15 millas náuticas, o 27.8 kilómetros, al este de la costa de El Mezquital, Tamaulipas. Esta acción se realizó de manera controlada mediante cuatro vías de agua distribuidas a lo largo de las bandas de babor y de estribor del buque. Dichas vías fueron generadas por cargas de corte lineal que se activaron de forma simultánea mediante un dispositivo remoto o por el uso de radiofrecuencia. Este procedimiento técnico permitió finalmente que el casco de la embarcación descienda de forma segura hacia el fondo del mar.























