El mercado laboral de Tamaulipas mostró señales positivas al iniciar 2026, aunque no todos los sectores avanzaron al mismo ritmo. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), la población ocupada llegó a 1.7 millones de personas durante el primer trimestre del año. Esta cifra representa 36 mil trabajadores más frente al mismo periodo de 2025.
El dato confirma un mayor dinamismo en el empleo estatal. Asimismo, llegó acompañado de una disminución en la desocupación, algo que autoridades y empresarios leen como una señal de estabilidad. Sin embargo, el comercio encendió una alerta dentro del reporte. Este sector registró la mayor pérdida de ocupación, aunque el informe no precisa el tamaño exacto del retroceso.
La caída preocupa porque el comercio es una de las actividades más activas en la economía urbana. Por eso, el dato apunta a un posible enfriamiento en el consumo.
Mercado laboral de Tamaulipas refleja cambios entre sectores económicos
El INEGI también reportó que la población desocupada se ubicó en 46 mil personas. Con ello, la tasa de desempleo quedó en 2.7 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA). Este porcentaje fue menor al observado en el primer trimestre del año pasado. Así, la presión sobre el mercado laboral de Tamaulipas mostró una reducción.
Otro indicador con mejoría fue la subocupación. En el estado, 104 mil personas dijeron tener necesidad y disponibilidad de trabajar más horas. Esa cifra equivale al 6.2 por ciento de la población ocupada. Un año antes, el indicador se encontraba en 11.1 por ciento.
Para especialistas, esta baja refleja una mayor estabilidad laboral. También sugiere que más trabajadores encontraron condiciones cercanas a sus necesidades de empleo.
La ENOE mide el comportamiento del mercado laboral en México. Para ello, revisa variables como ocupación, informalidad, desempleo y subocupación. Asimismo, ofrece información de las 32 entidades federativas. También permite observar tendencias por ciudades estratégicas y distintos tamaños de localidad.
Por Enrique Jonguitud Blanco























