La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), avaló el acuerdo de la Secretaría de Educación Pública que modifica la evaluación en educación básica.
Con esta decisión, la SCJN respaldó que las escuelas públicas y privadas no reprueben de manera automática a estudiantes por inasistencias o por no aprobar todas las materias.
El Pleno aprobó por unanimidad el proyecto de la ministra Lenia Batres Guadarrama. Con ello, negó el amparo promovido por el Colegio Roble contra el Acuerdo 10/09/23, vigente desde septiembre de 2023.
La Corte consideró que la norma es constitucional, ya que busca proteger el interés superior de la niñez. Además, señaló que ayuda a prevenir la exclusión escolar y fortalece una evaluación más integral.
“La educación de excelencia no se agota en registros de asistencias o en acreditaciones de asignaturas o grados mediante mediciones numéricas cuantitativas, pues esa perspectiva resulta reduccionista frente a la complejidad y pluralidad de factores que integran este principio, que incide en la formación de más de 23 millones 358 mil 341 alumnas y alumnos de nuestro país”, argumentó la ponente.
El acuerdo impugnado cambia el enfoque tradicional de evaluación en educación básica. En lugar de depender solo de calificaciones numéricas. A su vez, plantea un modelo gradual, cualitativo e integral.
Entre sus puntos principales, reorganiza los estudios en fases y campos formativos. También permite la promoción automática en preescolar y primer grado. SCJN avala evaluación en educación básica flexible.
Además, flexibiliza la reprobación en secundaria mediante opciones de regularización. Asimismo, elimina la asistencia como requisito decisivo para acreditar el grado.
El Colegio Roble, perteneciente a la red Affinitas Education, sostuvo que la norma afectaba el derecho a una educación de excelencia.
En su demanda, argumentó que el acuerdo aplicaba criterios más flexibles para evaluar y promover estudiantes en primaria y secundaria.
SCJN avala evaluación en educación básica flexible. De igual modo, señaló que eliminar la asistencia mínima, reducir materias necesarias para avanzar y ampliar la posibilidad de reprobar afectaba la disciplina escolar.
El debate —se concentró— en la eliminación del requisito mínimo de asistencia. Aunque el acuerdo mantiene el registro de inasistencias en la boleta, no lo considera criterio de acreditación.
Sobre este punto, el ministro Hugo Aguilar Ortiz defendió que la norma no representa un retroceso. Señaló que la excelencia educativa no depende únicamente de asistir a clases o aprobar materias.
“Asistencia no es igual que excelencia… no puede haber regresividad”, dijo.
SCJN avala evaluación en educación básica flexible
Aguilar Ortiz agregó que, desde la visión de la Nueva Escuela Mexicana, sancionar a un menor por faltar puede ignorar problemas familiares. Por ello, consideró que esas ausencias deben atenderse y no solo castigarse.
En la misma línea, el ministro Irving Espinosa Betanzo recordó que el Poder Ejecutivo dirige la política educativa del país.
También destacó que el Acuerdo 10/09/23 busca mejorar el acceso a la educación y reducir la deserción escolar. Esto, especialmente, en comunidades rurales.
“Considero que, si bien lo ideal es que todas las niñas y niños y adolescentes estén en las escuelas, debemos de entender que, por diversos factores, esto no siempre llega a ocurrir, y, sobre todo, no solo en la ciudad, sino en el área rural”, dijo.
Sin embargo, no todos los ministros compartieron el mismo criterio sobre las inasistencias.
Por su parte, el ministro Giovanni Figueroa Mejía sostuvo que quitar la asistencia como requisito contradice la Constitución y normas internacionales. Por ello, planteó invalidar el artículo correspondiente.
SCJN avala evaluación en educación básica flexible. En ese mismo sentido, la ministra María Estela Ríos González afirmó que el Estado y las familias deben garantizar la asistencia escolar.
A su consideración, ignorar ese punto puede afectar la calidad educativa.
“Si queremos que realmente haya una educación que esté al alcance de todos, sí debemos tomar en cuenta esta situación. De lo contrario, estamos dejando al garete la educación de los niños… En vez de estar elevando la calidad de la educación, la estamos disminuyendo”, señaló Ríos.























