Sheinbaum encabeza restitución historica de tierras en Atenco. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó la segunda etapa del Plan de Justicia para Atenco y la Montaña, en San Salvador Atenco, en donde anunció la restitución de más de 54 hectáreas de tierras ejidales y envió un mensaje en defensa de la soberanía nacional.
El acto se realizó a 20 años de los hechos de mayo de 2006, cuando fuerzas federales y estatales reprimieron a pobladores que se oponían a la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México.
Asimismo, en ese marco, Sheinbaum presentó la devolución de tierras como una medida de reparación para la comunidad.
“Hoy, 20 años después de la represión, regresamos 54 hectáreas al ejido de Atenco”, afirmó la presidenta, al señalar que esta acción representa “un reconocimiento del pueblo de México a la lucha de los ejidatarios”.
La restitución contempla 81 parcelas y se suma a entregas realizadas en años recientes. Con ello, el gobierno busca avanzar en una de las principales demandas del movimiento social de la región. Al encabezar el Plan de Justicia, Sheinbaum sostuvo que su administración no traicionará al pueblo.
“Hoy decimos con claridad: nunca más un policía o la Guardia Nacional reprimirá al pueblo de México”, concluyó.
Sheinbaum acompaña a Atenco en jornada de restitución, memoria y justicia
Durante su mensaje, la mandataria también habló del significado histórico de Atenco como símbolo de resistencia. Dijo que la justicia no solo pasa por lo legal, sino también por el reconocimiento de los pueblos y la recuperación de su dignidad.
“Hay otra justicia que tiene que ver con el resarcimiento de tierras, con el reconocimiento de los pueblos y con la dignidad”, expresó. Y añadió: “Donde hubo entreguismo al extranjero, hoy hay defensa de la soberanía nacional”.
Asimismo, el discurso también conectó con el contexto político actual y con las tensiones recientes entre México y Estados Unidos.
Sin mencionar casos concretos, Sheinbaum hizo referencia a episodios históricos para reforzar su postura sobre la soberanía nacional.
“La última vez que estuvieron aquí se llevaron 55% del territorio”, dijo, en alusión a la guerra entre México y Estados Unidos de 1846-1848.
Días antes, la presidenta había rechazado decisiones judiciales estadounidenses relacionadas con funcionarios mexicanos, al señalar la importancia de respetar la independencia del país.
En Atenco, ese posicionamiento se amplió hacia un mensaje sobre identidad nacional, autonomía política y defensa del territorio.
De igual manera, el acto también estuvo marcado por reclamos locales. Horas antes, habitantes de la comunidad bloquearon la carretera Texcoco-Lechería para exigir soluciones al problema de abastecimiento de agua.
Ante la protesta, Sheinbaum anunció que su gobierno atenderá la demanda hídrica, lo que permitió liberar la vialidad y continuar con el evento.
La devolución de tierras en Atenco forma parte de una política de reparación a comunidades afectadas por proyectos de infraestructura.
Sin embargo, organizaciones como el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra han insistido en que todavía quedan pendientes, especialmente en materia de justicia para las víctimas de la represión de 2006.
Durante el acto, representantes del movimiento reiteraron su exigencia de sancionar a los responsables de los abusos cometidos en aquel episodio, ocurrido durante el gobierno estatal de Enrique Peña Nieto.
Finalmente, Sheinbaum aseguró que su administración no permitirá el uso de fuerzas de seguridad para reprimir a la población, en un intento por marcar distancia con lo ocurrido hace dos décadas.























