La comunidad científica desea evitar que se repitan las incógnitas dejadas por el reciente tránsito del 3I/ATLAS en 2025. Aquel cuerpo fue vigilado por los telescopios Hubble y James Webb y no por la Misión DART de la NASA. Pero su naturaleza interna permaneció oculta por falta de contacto.
Ahora, un equipo liderado por el astrofísico Avi Loeb impulsa una misión de choque contra el futuro viajero 4I/Rubin. El proyecto busca imitar la hazaña de 2022 de la sonda Misión DART de la NASA. La cual colisionó exitosamente contra el asteroide Dimorphos.
El objetivo es que un lente de gran resolución envíe capturas precisas instantes antes del impacto contra la corteza del cuerpo celeste. Dichas capturas servirían para verificar de forma definitiva si el objeto es un simple resto rocoso o una pieza de tecnología de procedencia alienígena.
Misión DART de la NASA: El papel del Observatorio Rubin y la rapidez privada
El nombre de este visitante rinde homenaje al Observatorio Vera C. Rubin ubicado en territorio chileno. Se estima que esta instalación descubra decenas de estos viajeros cada diez años cuando opere a su máxima capacidad operativa.
Para que este impacto sea posible con la Misión DART de la NASA, el hallazgo debe ocurrir a una distancia de entre 5 y 10 unidades astronómicas. Debido a que estos cuerpos viajan a más de 42.1 km/s, solo están de paso y no responden al Sol.
Dada la urgencia, se ha mencionado al magnate Jared Isaacman como un aliado potencial para coordinar este despliegue científico. La agilidad de las empresas privadas resulta vital. Pues estos mensajeros cósmicos solo son accesibles durante unos pocos meses.

Logística de una interceptación a alta velocidad
La propuesta técnica indica que una nave viajando a 10 km/s podría cruzarse con la trayectoria del 4I/Rubin si existe aviso previo. Estos objetos interestelares se mueven a ritmos hiperbólicos. Lo que exige una preparación logística que comience mucho antes de su avistamiento oficial.
Los especialistas advierten que el margen de acción para estudiar este nuevo fenómeno será extremadamente reducido y difícil de repetir para la Misión DART de la NASA. Si se concreta, la humanidad obtendría por primera vez una mirada cercana a la estructura de un material proveniente de otra estrella.























