A una semana del arranque de la Copa del Mundo, Javier “El Vasco” Aguirre utilizó el duelo ante Serbia como una prueba importante para medir el estado de la Selección Mexicana. El triunfo dejó buenas señales, pero también mostró detalles que el cuerpo técnico deberá corregir antes del debut mundialista.
Desde el inicio del encuentro, México intentó mandar en el partido. El equipo buscó tener la pelota, presionar en campo rival y recuperar rápido cuando perdía la posesión. Con Erik Lira y Álvaro Fidalgo en el mediocampo, el Tricolor encontró una salida limpia y mayor continuidad en la circulación del balón.
Aguirre señala que duelo ante Serbia dejó buenas señales. Además, la Selección mostró una idea ofensiva clara. Ya que durante varios momentos del encuentro, el equipo logró instalarse en territorio del equipo europeo y generó llegadas con apoyo de los laterales, movilidad en medio campo y extremos con libertad para atacar por las bandas.
Sin embargo, el mismo impulso ofensivo también dejó varios espacios. Cuando México perdió el balón lejos de su área, Serbia encontró zonas libres para avanzar y exigir a una defensa que por momentos quedó un tanto mal acomodada. Aunque el rival no creó demasiadas ocasiones, sí aprovechó algunos desajustes.
Aguirre señala que duelo ante Serbia dejó buenas señales
Por otro lado, en lo individual, Aguirre también recibió respuestas buenas rumbo al partido contra Sudáfrica. El jugador del Guadalajara, Brian Gutiérrez, volvió a mostrar claridad para participar en la creación del juego, mientras que Johan Vásquez reafirmó su peso como uno de los referentes defensivos del equipo mexicano.
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Aguirre señala que duelo ante Serbia dejó buenas señales. Igualmente, hubo minutos importantes para jugadores jóvenes. Mismos que mostraron personalidad en un partido de mayor exigencia. Esa competencia interna puede ser clave para definir los últimos detalles rumbo al Mundial.
—A su vez, otro punto que dejó buenas sensaciones— fue la capacidad del equipo para adaptarse a distintos momentos del juego. México alternó presión alta, posesión y ataques por los costados, una señal de que Aguirre busca un conjunto más flexible y con varias formas de competir.
Aguirre señala que duelo ante Serbia dejó buenas señales. Aun así, la tarea pendiente sigue en la parte baja, la defensiva; el funcionamiento ofensivo luce más claro. Pero el equipo necesita proteger mejor los espacios cuando se lanza al ataque.
En términos generales, el triunfo sobre Serbia le permite a Javier sacar conclusiones importantes. México mostró personalidad, orden por momentos y una base de juego más reconocible. Ahora, el reto será ajustar los detalles antes de su presentación en la Copa del Mundo el 11 de junio.























