Del 1 al 17 de junio, personal del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) de Tamaulipas, presidido por la doctora María de Villarreal, realiza recorridos por los 43 municipios, esta vez en Llera, para llevar a cabo la segunda entrega de apoyos alimentarios correspondientes a los programas Voluntad de Ayudar y Voluntad de Ayudar en los Primeros 1,000 Días y Primera Infancia.
Estos apoyos están dirigidos principalmente a familias que habitan en comunidades de atención prioritaria y que se encuentran inscritas en los padrones de los programas asistenciales del DIF Estatal, con la finalidad de favorecer el acceso y consumo de alimentos nutritivos e inocuos mediante la entrega de insumos que cumplen con criterios de calidad nutricia.
Apoyos alimentarios del DIF en Llera avanzan durante junio
Las entregas de canastas alimentarias se complementan con actividades de orientación y educación alimentaria, así como con acciones de aseguramiento de la calidad, con el propósito de fortalecer la alimentación de las familias beneficiarias y contribuir al ejercicio de su derecho a una alimentación adecuada.
Estas acciones cumplen con lo establecido en la Estrategia Integral de Asistencia Social, Alimentación y Desarrollo Comunitario (EIASADC) 2026. Asimismo, son operadas con recursos del Ramo General 33, Fondo de Aportaciones Múltiples-Asistencia Social (FAM-AS).
Con la suma de ambos programas, el Sistema DIF Tamaulipas atiende a un total de 63 mil 485 beneficiarios. Entre ellos se encuentran personas con discapacidad y personas adultas mayores. También se incluye a la población que presenta condiciones de malnutrición. De igual forma, se apoya a educadoras y educadores comunitarios del Sistema CONAFE. Finalmente, se atiende a personas con enfermedades terminales y familias cuyos ingresos se encuentran por debajo de la línea de pobreza. Dicha línea está establecida por los indicadores del INEGI y el CONEVAL.
Las canastas alimentarias, de acuerdo con las características de cada dotación, incluyen productos como harina de maíz, arroz, avena y pasta para sopa. También contienen frijol, lenteja, garbanzo, atún, chícharos, leche descremada y aceite vegetal. Además, se complementan con cacahuate natural, papa, zanahoria, manzana, plátano y sardina.
De esta manera, las y los Mensajeros de Paz continúan llegando hasta las comunidades más alejadas del estado. Su objetivo es llevar bienestar a quienes más lo necesitan. Así, se reafirma una labor humanista y de servicio.























