La presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, expresó su solidaridad con el candidato izquierdista colombiano, Iván Cepeda, así como “con los millones de colombianas y colombianos que han luchado por la paz, la justicia social y la esperanza”.
La dirigente partidista se pronunció después de que Cepeda reconociera este miércoles los resultados de los escrutinios de la segunda vuelta presidencial en Colombia y la victoria del candidato de ultraderecha, Abelardo de la Espriella.
Ante este escenario, Montiel destacó que:
“La decisión de Iván de actuar con responsabilidad democrática es muestra de su integridad como dirigente”.
Ariadna Montiel respalda al candidato colombiano Iván Cepeda; acusa graves sombras
Sin embargo, también manifestó preocupación por el desarrollo del proceso electoral:
“No podemos callarnos ante las graves sombras que acechan este proceso. En América Latina conocemos el daño que hacen las prácticas antidemocráticas, las operaciones mediáticas y la guerra sucia, diseñadas para alterar la voluntad popular”.
Asimismo, aseguró que se suma:
“La alarmante y descarada injerencia extranjera en estas elecciones”.
De igual modo, la líder morenista consideró inaceptable que intereses externos y figuras políticas internacionales intervengan abiertamente en el proceso electoral colombiano. Para influir en la decisión de la ciudadanía.
“Vemos con profunda preocupación el peligroso avance de una ultraderecha que llega con la promesa de desmantelar los derechos sociales conquistados, amenazar la paz, profundizar las desigualdades y entregar la soberanía”, escribió en redes sociales.
Montiel, por último, añadió que la experiencia histórica de América Latina demuestra que la ciudadanía mantiene su capacidad de organización y participación política.
En ese sentido, afirmó que:
“La esperanza no se cancela con un resultado electoral, se organiza. Nuestro total respaldo al pueblo de Colombia. Es momento de mantener la unidad, la conciencia y la resistencia pacífica para seguir construyendo un futuro de justicia y dignidad. ¡La esperanza no se rinde!”.























