Carlos Speitzer presenta en teatro una historia narrada con futbol. Para Carlos Speitzer, una relación de pareja puede parecerse a un partido de futbol, donde la comunicación. También la negociación son claves para evitar que ambos se vean como rivales.
“Todo el mundo quiere ser el que gane el juego y es un poco lo que pasa en las relaciones, hasta que hacen un ejercicio de conciencia. Y se dan cuenta de que no son enemigos, que sólo estaban entrenando. Que en el juego tienen que ser los dos contra la vida”, expresó Speitzer
Carlos Speitzer lleva al teatro una historia de amor y divorcio
Esa reflexión se muestra en la obra “El día que México ganó el mundial”, protagonizada por Carlos Speitzer y Alexa Marín, en La Teatrería. La historia sigue a Pablo y Bárbara, una pareja que está por firmar su divorcio.
Durante la puesta en escena, dos cronistas deportivos narran los momentos clave de la relación como si fuera el partido más importante de sus vidas. Así, el montaje mezcla el futbol con los conflictos de pareja.

El futbol como espejo de una relación
El productor Robert Camino-Matta destacó que los narradores recuerdan al coro del teatro griego, pero con una propuesta más actual.
“Viéndolo desde los inicios del teatro en la antigua Grecia, tenías el coro que servía para narrar y avanzar la acción, aunque no estuvieran presentes en la escena, y cuando vi que el autor hizo eso con el libreto, me llamó mucho la atención. Porque es juntar la esencia del teatro clásico en una apuesta contemporánea”, señaló el productor Robert Camino-Matta.
La obra también usa los mundiales desde 1985 como hilo conductor para mostrar las etapas de la relación. Para Alexa Marín, todo funciona como una analogía: tarjetas, goles y tiempos extra reflejan lo que ocurre entre los personajes.























