La Copa del Mundo de 2026 arrancó con un momento imborrable para el balompié azteca gracias a Julián Quiñones. Al mover las redes en el partido de apertura frente a Sudáfrica, el atacante no solo reclamó el honor de ser el primer goleador de todo el torneo, sino que además se unió a un selecto y reducido grupo de futbolistas nacidos fuera del país que logran marcar con la camiseta tricolor en este escenario.
Antes de su hazaña, únicamente Roberto Gayón, originario de Costa Rica, lo había conseguido en la edición de 1930 frente al seleccionado argentino, seguido décadas más tarde por Antonio Naelson Sinha, quien festejó ante Irak en Alemania 2006. Ahora, el antiguo referente de las escuadras de Atlas y América inscribe su propio nombre en esa prestigiosa lista.
De Colombia a la gloria con México: ¿Quién es Julián Quiñones?
El trayecto de la nueva figura mexicana comenzó muy lejos de las canchas norteamericanas. Específicamente en Magüí Payán, una localidad situada en la región de Nariño, al sur del territorio colombiano.
¿Quién es Julián Quiñones? Crecer en esa parte del mapa implica lidiar con el complejo entorno del Triángulo de Telembí, un sector golpeado de forma constante por desafíos de orden público. También de crisis de carácter humanitario. Superando ese adverso panorama de su infancia, el joven partió con rumbo a la ciudad de Cali para probar suerte en el balompié organizado de la mano del club Futbol Paz. Ahí llamó la atención de inmediato por su tremendo olfato goleador.
Los responsables de captar su talento supieron desde el primer instante que tenían en sus manos a un elemento fuera de lo común. “Vino a prueba en nuestra institución y desde el primer día nos cautivó muchísimo, porque, incluso, en el día de prueba hizo cuatro goles. Nos causó muy buena impresión y por eso lo dejamos nosotros en Futbol Paz”, comentó para ESPN.
La proyección de aquel muchacho era tal que pronto llamó la atención a nivel internacional. Provocó que los Tigres de la UANL decidieran firmar una alianza estratégica para asegurar su traspaso a México, deslumbrados por unas condiciones atléticas y una rapidez que prometían marcar diferencia en el plano profesional.
Los testimonios sobre su contundencia en las divisiones inferiores en Sudamérica parecen de fantasía, reflejando una superioridad física y técnica que asombraba a entrenadores. También a compañeros por igual.

De su llegada a Nuevo León al éxito total en la Liga MX
Con apenas 18 años cumplidos, el delantero empacó sus maletas para instalarse en el estado de Nuevo León, iniciando un periodo de maduración que incluyó una etapa formativa en el cuadro de Venados FC y un paso definitivo por Lobos BUAP, escuadra donde terminó por explotar sus virtudes en el máximo circuito.
Su rendimiento en la Angelópolis obligó a la escuadra de San Nicolás de los Garza a traerlo de vuelta para el año 2018. Integrándolo formalmente a una plantilla estelar con la que disputó más de setenta compromisos, registrando una docena de anotaciones y un total de ocho pases para gol. A pesar de festejar varios campeonatos locales. Y trofeos de Campeón de Campeones en esa etapa, la fuerte competencia interna le impidió consolidarse como titular indiscutible.
Buscando la regularidad que su juego exigía, el atacante decidió cambiar de aires y enrolarse con el Atlas en el año 2021. Esta apuesta que resultó redonda al transformarse en la pieza fundamental de una era dorada que culminó con el bicampeonato de la liga.






















