El plan para que Rafael Márquez asuma la dirección como técnico de la selección mexicana cuenta con un contrato sólido y lleno de múltiples cláusulas de protección. Creado para garantizar que permanezca al frente en el próximo ciclo mundialista. La Federación Mexicana de Fútbol confirmó hace más de dos meses esta estrategia para asegurar la continuidad de Rafa Márquez como técnico en la selección. Con la aprobación de todos los propietarios de clubes de la Primera División de la Liga MX. Garantizando que Márquez heredara el banquillo del Tri sin importar los resultados del actual ciclo.
“Hoy en día si Javier Aguirre es campeón del mundo o si Javier Aguirre hace cero puntos, Rafa Márquez es el técnico de la selección (De cara al 2030)‘”
A pesar de este marco legal, algunos medios han señalado que ciertos dueños podrían mostrar desacuerdo. Intentando revisar el contrato en busca de posibles vacíos que permitan su rescisión. Por el momento, Márquez se desempeña como auxiliar. Trabajando de manera cercana con Javier Aguirre y aportando ideas para el próximo ciclo mundialista.

La dupla Aguirre-Márquez fue incorporada con consenso generalizado. En un contexto donde pocos querían asumir la responsabilidad en un entorno complejo. Lo que prácticamente asegura la transición de Rafa Márquez como técnico de la selección.
“Yo, a ver, por una parte lo que sabía es que cuando se acuerda que venga Javier Aguirre junto con Rafa Márquez como su auxiliar, todos estuvieron de acuerdo. Levantaron el pulgar diciendo: ‘Me parece una buena decisión’. Ya había llegado (Diego) Cocca, ya había llegado Jaime Lozano, todo ardía y nadie quería aventarse el tiro de proponer y de que algún grupo de dueños se encargara de poner a alguien más“
Con este acuerdo, la Federación busca garantizar la estabilidad y continuidad de un proyecto que pretende consolidar una línea de trabajo a largo plazo. Priorizando la formación, la estrategia y la planificación que podrían impactar en los futuros ciclos mundialistas.























