Una convivencia entre dos trabajadores del campo terminó en tragedia en Altamira, Tamaulipas, luego de que una discusión durante la madrugada derivara en la muerte de uno de ellos tras ser atacado a golpes y con un machete.
La víctima quedó identificada por personal de la Fiscalía General de Justicia como Pablo R., de 62 años, residente del ejido José María Luis Mora. Los lamentables hechos ocurrieron durante la noche del miércoles y las primeras horas del jueves.
Convivencia finaliza en tragedia en un ejido de Altamira. De acuerdo a información, Pablo R. se encontraba tomando bebidas alcohólicas con su vecino Rogelio S., a quien había acompañado al ejido Esteros para cobrar un dinero. Posteriormente, ambos acudieron a comprar cerveza y continuaron la convivencia junto con otro conocido.
Un testigo relató a las autoridades que durante la noche Pablo R. y Rogelio S. comenzaron una pelea a golpes. Luego de retirarse del lugar, el hombre ya no supo qué ocurrió. —Por lo que se presume— que posteriormente Rogelio habría atacado al trabajador del campo con un machete.
Convivencia finaliza en tragedia en un ejido de Altamira
La víctima terminó encontrada dentro de su propia camioneta, una Jeep tipo Cherokee. Con diversas lesiones en el rostro y heridas en las muñecas.
La esposa del fallecido, de nombre Antonio H., —señaló— que sabía que su esposo estaba conviviendo con Rogelio S. y mencionó que alrededor de las 4:00 horas escuchó llegar la camioneta a su domicilio.
Convivencia finaliza en tragedia en un ejido de Altamira. Al salir para revisar, encontró la unidad encendida y con la radio prendida. Dentro del vehículo localizó a su esposo en el asiento del copiloto. Ante la atroz escena, pidió apoyo a un familiar, quien confirmó que ya no contaba con signos vitales.
Trascendió que elementos policiacos acudieron al domicilio de Rogelio S., donde localizaron posibles indicios y un machete. Ante esto, el hombre terminó detenido y los objetos quedaron a disposición del Ministerio Público con ello para continuar con las investigaciones correspondientes. Convivencia finaliza en tragedia en un ejido de Altamira.
Por Otilio Núñez Tovar























