La forma de entender la vocación en la Iglesia católica está cambiando en la capital de Tamaulipas. El obispo de la Diócesis de Ciudad Victoria, monseñor Óscar Tamez Villarreal, presentó una propuesta para renovar la pastoral vocacional. —El objetivo—, dijo que es claro: dejar atrás la idea de que la vocación se limita únicamente al sacerdocio y la vida consagrada, y empezar a construir una auténtica cultura vocacional en toda la comunidad.
Cabe mencionar, que esta iniciativa, compartida recientemente con los secretarios y dicasterios de pastoral. A su vez, busca que cada persona bautizada reconozca que tiene un papel clave y un llamado universal a la santidad.
“La propuesta que hemos presentado consiste en hacer un paso de la animación vocacional que nos lleve a la creación de la tan anhelada y necesaria cultura vocacional. Ello implica hacer algún cambio en la animación vocacional que hemos hecho durante los últimos años”, expresó.
Diócesis de Victoria renueva su pastoral vocacional; un cambio de enfoque necesario
Monseñor Tamez señaló que durante muchos años la pastoral vocacional se limitó a promover exclusivamente la vocación consagrada y el ministerio ordenado, cuando el desafío planteado desde San Juan Pablo II y retomado por el Papa Francisco es que todos los bautizados descubran su propia vocación y compromiso con el Evangelio.
A su vez, con esta nueva visión, —se pretende— fortalecer la espiritualidad en los hogares y las parroquias. La meta es que cada creyente entienda que puede servir y construir el Reino de Dios desde su propia realidad. Ya sea como laico, en la vida consagrada o en el sacerdocio.
“Todos los bautizados tenemos una misión. Todo bautizado tiene un llamado a la santidad. Es necesario crear una espiritualidad vocacional en la cual entendamos todos que como bautizados tenemos una misión y desde ahí construir juntos el Reino de Dios”, destacó.
Al final, el obispo dejó en claro que el reto de la Iglesia es pasar de la simple preocupación por una supuesta crisis de vocaciones a convertirse en un espacio que acompañe, siembre y ayude a discernir el llamado de cada persona. Por ello, —invitó— a toda la comunidad católica a sumarse, trabajar y orar por esta nueva visión.
Por Jordan Espinosa























