Martha Higareda compartió con sus seguidores uno de los momentos más difíciles que vivió durante su embarazo, cuando delincuentes ingresaron a robar a su casa mientras ella esperaba a sus mellizas.
La actriz mexicana relató que el hecho ocurrió cuando tenía cuatro meses de embarazo y su esposo, el empresario Lewis Howes, se encontraba fuera del país por motivos laborales.
Martha Higareda relató cómo ocurrió el robo en su vivienda
En medio de esa situación, una “corazonada” la llevó a tomar una decisión que, con el paso del tiempo, consideró clave para mantenerse a salvo.
La famosa explicó que Lewis Howes realizó un viaje de trabajo a España mientras ella atravesaba los primeros meses de embarazo.
Debido a una sensación que tuvo en ese momento, decidió quedarse unos días en casa de su mamá, sin imaginar que esa elección la alejaría del lugar donde ocurrió el robo.
Al regresar a su vivienda, encontró las habitaciones desordenadas, varios objetos fuera de su sitio y algunos cristales rotos.

La actriz señaló que la experiencia la hizo reflexionar sobre el peligro al que pudo haberse enfrentado si hubiera permanecido en casa.
Después del incidente, Higareda explicó que dejó de sentir el mismo nivel de seguridad en un espacio que antes consideraba su refugio.
“Da miedo porque es nuestro hogar. Nuestro refugio. No es nada más una casa, es nuestro hogar. Es nuestro santuario, es sagrado (…) Llegó la policía, luego los detectives y después los forenses. Nos dijeron que no tocáramos nada, lo cual también fue un poco horrible. Porque te sientes como si, bueno, te hubieran invadido, pero además todo tiene que quedarse tal y como está”, dijo Higareda.
Por su parte, Lewis Howes también recordó lo ocurrido. Y mencionó que, si hubiera estado presente durante el robo, posiblemente habría intentado intervenir para proteger a su familia.
El empresario señaló que la decisión de Martha de trasladarse temporalmente a casa de su mamá evitó una posible situación aún más complicada.
“Martha se salvó al marcharse. Nuestras chicas se salvaron, por suerte. Y además, si yo hubiera estado en la ciudad, probablemente me habría enfrentado a ellos. Probablemente habría hecho algo, y quién sabe qué habría pasado. Pero seguramente habría intentado defenderme a mí mismo y defenderlas a ellas. Quién sabe si siquiera estaría aquí si hubieran entrado y yo hubiera estado presente”.























