Cuarenta años. Eso fue lo que tardó la Selección Mexicana en volver a ganar un partido de eliminación directa en un Mundial. Lo hizo en el Estadio Azteca, con un 2-0 contundente ante Ecuador que borró décadas de frustraciones acumuladas.
Aunque la copa quedó lejos, la FIFA actualizó su clasificación mundial tras la Copa del Mundo 2026 y colocó a México en el décimo puesto, cuatro escalones por encima de donde estaba antes del torneo. A continuación, un repaso por lo que significó este Mundial para el Tri.
El desempeño en 2026, entre los mejores de la historia
La selección mexicana rompió un récord histórico al ganar los tres partidos de la fase de grupos sin recibir un solo gol, algo que ningún combinado azteca había logrado. Ese rendimiento catapultó a México al top 10 del ranking FIFA, un salto que inevitablemente recalibra las cuotas que le asignan las casas de apuestas. Quienes quieran seguir de cerca cómo se mueven esas líneas pueden usar un betboom codigo para registrarse y comparar momios en tiempo real.
El equipo tricolor acumuló nueve puntos sobre nueve posibles, una marca sin precedentes en sus 18 participaciones mundialistas. Victoria 1-0 sobre República de Corea, 3-0 ante Chequia y liderato absoluto del Grupo A con paso perfecto.
Esa solidez y su combinación con una propuesta táctica que los especialistas calificaron de “renovada” le permitieron al Tri llegar a la fase eliminatoria con una confianza que no se le veía desde México 86.
Se rompió la maldición del cuarto partido
Hay que ponerlo en contexto. Desde que la República Federal de Alemania (RFA) lo eliminó en cuartos de final en 1986, México había encadenado siete despedidas consecutivas en octavos de final.
Bulgaria en el 94, Alemania en el 98, Estados Unidos en 2002, Argentina en 2006 y 2010, Países Bajos en 2014, Brasil en 2018. La salida en fase de grupos en Qatar 2022 selló cuatro décadas sin ganar cuando el torneo se ponía serio.
El Mundial 2026 trajo un cambio de formato que matiza la comparación directa con ediciones anteriores. Con 48 selecciones en vez de 32, la FIFA introdujo una ronda de dieciseisavos de final antes de los octavos.
De modo que el partido que México ganó ante Ecuador por 2-0, fue en dieciseisavos, no en unos octavos al estilo clásico. El “quinto partido maldito” dejó de ser octavos para convertirse en otra instancia, por el formato ampliado.
Pero el dato duro no cambia: México volvió a ganar un partido de eliminación directa en un Mundial por primera vez en 40 años. La caída llegó después, en octavos, con un 3-2 ante Inglaterra.
Un reconocimiento para México en el ranking
La clasificación publicada el 21 de julio reflejó con números lo que se vio en el campo. México pasó de la posición 14 al décimo puesto con 1.754,30 puntos, un ascenso de cuatro posiciones que lo devolvió al selecto grupo de las diez mejores selecciones del planeta. Alemania, con su eliminación temprana, quedó desplazada del top 10.
La metodología del ranking FIFA pondera la importancia de los partidos junto con la calidad de los rivales enfrentados. Haber sumado cuatro victorias consecutivas en un mundial, tres de ellas sin encajar gol, pesó más que la derrota final ante los ingleses.
El nuevo ranking quedó encabezado por España, campeona del mundo tras vencer 1-0 a Argentina en la final, con 1.995,88 puntos. La Albiceleste se mantuvo segunda, Francia tercera e Inglaterra cuarta.
Brasil subió al quinto puesto y Marruecos alcanzó su mejor posición histórica en el sexto lugar. Noruega, otra de las revelaciones del torneo, escaló doce posiciones hasta el decimonoveno puesto.
Aguirre dio por terminada su etapa como DT de la selección mexicana
A los pocos días de la eliminación, el Vasco Aguirre confirmó lo que muchos sospechaban: no seguiría al frente del Tri. A sus 67 años, el técnico cerró su tercera etapa en el banquillo de la selección con el mejor resultado colectivo en décadas, pero decidió que era el momento de dar un paso al costado.
Su salida no pasó desapercibida. Según reportes de medios especializados, la Federación de Corea del Sur mostró interés en contar con el técnico mexicano, aprovechando la relación que forjó con Lee Kang-in durante su etapa en Mallorca y su experiencia previa dirigiendo en Japón.
También se mencionaron ofertas del fútbol de Arabia Saudita. Aguirre, por su parte, declaró que se tomará un tiempo antes de definir su próximo destino.
La vara quedó alta
El Mundial 2026 dejó a México con un activo que no tenía antes del torneo: la expectativa de que puede competir más allá de la fase de grupos. El top 10 del ranking FIFA no es un trofeo, pero sí un termómetro que refleja consistencia.
Y para una selección que llevaba cuatro décadas chocando con el mismo techo, haberlo perforado, aunque sea con un formato diferente, ya es otra historia. La vara quedó alta. Ahora falta sostenerla.























