Un grupo de investigadores de distintas instituciones académicas del país presentó ante Claudia Sheinbaum sus primeras conclusiones sobre la viabilidad del llamado fracking 2.0, donde plantearon analizar algunas zonas del noreste de México para determinar si cuentan con condiciones adecuadas para la extracción de gas no convencional.
En conferencia, Ana Paulina Gómora Figueroa, profesora investigadora de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, explicó que los especialistas recomiendan estudiar dos regiones para conocer su potencial energético.
Entre las zonas consideradas se encuentran:
- Cuenca Sabina-Burro-Picachos, ubicada entre Coahuila y Nuevo León
- La Cuenca de Burgos, localizada en el noroeste de Tamaulipas.
Los investigadores señalaron que, antes de avanzar hacia una posible producción de gas no convencional, será necesario comprobar la existencia de agua salada en el subsuelo, debido a que el proceso no debe utilizar recursos destinados al consumo humano.
“Antes de iniciar cualquier producción de gas no convencional, primero asegúrense que haya agua salada en el subsuelo porque no se puede usar agua dulce, porque esa agua está comprometida para el consumo humano”, enfatizó la presidenta sobre las recomendaciones de especialistas.
Además, los expertos indicaron que no se deberá iniciar ningún proyecto en estas zonas si no se cuenta con estudios que confirmen las condiciones geológicas e hídricas necesarias.
Recomendaciones planteadas a Claudia Sheinbaum para el desarrollo del fracking en México
Dentro del análisis entregado al Gobierno federal, los investigadores establecieron una serie de medidas que consideran necesarias antes de impulsar cualquier actividad relacionada con esta -técnica-.
Entre los puntos principales destacan:
- Incorporar nuevas fuentes renovables de energía para fortalecer la soberanía energética del país.
- Aplicar programas nacionales de eficiencia energética.
- Aumentar la producción de gas natural convencional y evitar la quema de gas asociado a la extracción petrolera.
- Mantener prohibidas las actividades de extracción en la región de la Cuenca Tampico-Misantla.
- Realizar estudios hidrogeológicos antes de perforar pozos para confirmar la presencia de agua salada y evitar afectaciones a los acuíferos.
- Comprobar mediante estudios y perforaciones la existencia de -reservas de gas natural-.
- Aplicar mejores prácticas para el -manejo de residuos- y la protección ambiental.
- Realizar consultas previas, libres e informadas con las comunidades antes de cualquier actividad relacionada con el fracking.
- Impulsar la participación de -proveedores locales- para generar empleos en las regiones involucradas.
- Crear un monitoreo científico externo e independiente que supervise la integridad de los acuíferos, la actividad sísmica, los ecosistemas y el balance hídrico.
La soberanía energética es fundamental para fortalecer la soberanía nacional. https://t.co/Vl1tIallEx
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) August 6, 2026























