Autoridades de la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas iniciaron dos investigaciones tras diversos sucesos ocurridos el pasado fin de semana, los cuales involucran directamente el abandono de un niño de cuatro años y las agresiones contra dos menores de 13 y 16 años, mientras el Sistema DIF Matamoros vigila el estado de cada uno.
El titular de la Procuraduría del DIF en Matamoros, Héctor Hugo Gutiérrez Treviño, explicó que el pequeño de cuatro años de edad terminó bajo resguardo oficial.
DIF Matamoros interviene ante reportes relacionados con abandono de menores
Luego de ser descubierto en la madrugada recorriendo una avenida, vistiendo únicamente pañales, situación por la cual se le canalizó a la Casa Hogar. Para el transcurso de la mañana de este lunes, ni la madre ni el padre del infante habían acudido al organismo a preguntar por él.
Por ello, el personal asistencial permanece a la espera de que los tutores se presenten y entreguen las actas pertinentes que demuestren el parentesco. Trámite obligado para abrir las diligencias formales y revisar el ambiente en el que vivía el menor.
Sobre el segundo suceso, Gutiérrez Treviño comentó que los dos jóvenes de 13 y 16 años siguen internados en el Hospital General por lesiones derivadas de una aparente golpiza propinada por un miembro de su círculo familiar. Las investigaciones para dar con el fondo del asunto y castigar a quien resulte culpable recaen en la Fiscalía del estado.
El procurador mencionó que el Ministerio Público todavía necesita recabar el testimonio directo de ambos jóvenes hospitalizados. Con el fin de conocer su relato y señalar formalmente al responsable del ataque. Además, añadió que la institución mantendrá presencia en las dos situaciones. Para garantizar que no se vulneren los derechos de los afectados.

Concluyó solicitando el apoyo de los ciudadanos para reportar cualquier indicio de violencia física, descuido o abandono contra niños y jóvenes. Haciendo énfasis en que una denuncia a tiempo facilita una acción rápida de las autoridades.
Por Jorge Capetillo























