Durante su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Donald Trump aseguró que México enfrenta una fuerte presencia de cárteles y lo ubicó como el principal punto de la violencia relacionada con los cárteles.
El mandatario estadounidense destacó la cooperación que mantiene con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum y reconoció los resultados alcanzados entre ambos países.
“Estoy muy orgulloso de decir que tenemos una muy buena relación con el gobierno mexicano. Hemos tenido grandes avances con México. Ellos tampoco quieren a los cárteles”.
Pese a este reconocimiento, Trump sostuvo que “México es el epicentro de la violencia de los cárteles, desafortunadamente”. También consideró “inaceptable” que Estados Unidos “comparta 2 mil millas de frontera con un territorio controlado por los cárteles”.
Trump califica a México como centro de la violencia de los cárteles ante líderes mundiales
En su mensaje, el presidente afirmó que México debe “recuperar el control de su territorio frente a los enemigos de la humanidad”. Además, comparó a las organizaciones criminales con “el ISIS del Hemisferio Occidental” y las describió como “enemigos, en guerra con la civilización”.
Según Trump, los grupos delictivos “usan asesinato, violación, tortura y extorsión como instrumentos de terror”. Por ello, señaló que, “como ISIS, deben ser asesinados, exiliados o detenidos como combatientes enemigos, sin posibilidad de ser liberados. Y es lo que hemos estado haciendo”.
El mandatario recordó que, cuando comenzó su administración en enero de 2025, clasificó a los cárteles de la droga como “organizaciones terroristas extranjeras” y envió “a las fuerzas militares para eliminarlos”.
Trump también lanzó una advertencia sobre las acciones que su gobierno podría emprender frente a posibles riesgos en el continente.
“Estados Unidos ya no permitirá que las amenazas contra el país se afiancen en ningún lugar del continente americano. Y, si es necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual para proteger los intereses nacionales vitales de Estados Unidos”.
Durante otra parte de su discurso, el presidente calificó a Cuba como un “Estado fallido” que “está fracasando como nunca antes y caerá”. La delegación cubana decidió salir del recinto mientras hablaba sobre la isla.
Declaró que la “libertad llegará” a Cuba y que “la seguridad llegará a México… Y cuando ese día llegue, la región entera será un lugar mejor, más seguro para vivir y prosperar”.























