La modernización de la infraestructura hidráulica y sanitaria podría abrir nuevas posibilidades para la zona industrial de Altamira y atraer futuros proyectos de inversión. En ese escenario avanza la primera fase de la Línea Morada, iniciativa que busca aprovechar agua tratada para abastecer a empresas instaladas en el municipio. Luis Apperti Llovet, coordinador de Proyectos Estratégicos de la AISTAC, informó que el suministro inicial será de 500 litros de agua tratada en Altamira. Ese volumen cubriría cerca del 30 por ciento del consumo industrial.
“Ese volumen es prácticamente el 30 por ciento del consumo; es algo importante”, destacó.
La Línea Morada llevará agua tratada en Altamira al sector industrial
Las labores comenzaron el pasado 15 de junio dentro de la planta de tratamiento. Ahí se realizan adecuaciones para conectar la línea de distribución. Una vez concluida esta parte, el agua tratada en Altamira podrá llegar a las compañías interesadas en incorporarse al esquema. Asimismo, en los próximos días tendrá lugar el primer acto oficial de la Línea Morada. Durante el acto se abrirá la válvula para iniciar la entrega.
El desarrollo de esta infraestructura también ha despertado expectativas entre empresarios y desarrolladores por las posibilidades que ofrecería para nuevas inversiones industriales. Apperti Llovet explicó que disponer de drenaje y agua tratada en Altamira podría aumentar el atractivo de la zona para proyectos que requieren estos servicios.
La Línea Morada forma parte de una primera etapa dentro de un proyecto integral de mayor alcance. El planteamiento integral incluye obras adicionales, proyectos específicos y mejoras destinadas a responder a las condiciones actuales de la red sanitaria. Parte del reto se encuentra en la antigüedad de esa infraestructura, que suma alrededor de 70 años y requiere intervenciones progresivas.
“Es imposible hacerlo todo de un ejercicio, porque es una red sanitaria que tiene 70 años”, explicó.

El proyecto avanzará por etapas, según las necesidades de la infraestructura. Actualmente, se realiza un diagnóstico para conocer las condiciones de la infraestructura y establecer qué intervenciones deberán atenderse en cada fase del agua tratada en Altamira. Las estimaciones apuntan a que durante 2028 podría concretarse un primer paquete de inversión cercano a 500 millones de pesos.
Mientras tanto, la fase preliminar del proyecto integral calcula recursos globales de entre 7 mil y 8 mil millones de pesos. El interés empresarial también acompaña el desarrollo de la iniciativa. La expectativa es que una infraestructura moderna fortalezca la competitividad industrial de Altamira. Asimismo, desarrolladores consideran que mejores servicios hidráulicos y sanitarios podrían facilitar la llegada de nuevas inversiones a esta zona.
Por Rufino Aguilera





















