Claudia Sheinbaum cuestionó el informe de Naciones Unidas (ONU) sobre desapariciones forzadas en México. A su juicio, el documento no consideró las reformas legales, el aumento de recursos ni las labores de búsqueda e identificación realizadas por su gobierno.
Durante La Mañanera del Pueblo, en Palacio Nacional, la presidenta explicó que su administración ha expuesto esas medidas ante funcionarios y áreas de la ONU.
“Hemos hablado mucho con el alto comisionado de Naciones Unidas, con el secretario general de Naciones Unidas, con distintas áreas de Naciones Unidas porque no se reconoce una parte importante que hicimos el año pasado: de todo el cambio de las leyes, la alerta nacional que tenemos y otras acciones de atención a colectivos de buscadores, el aumento en el presupuesto de la Comisión de Búsqueda”.
Uno de sus principales desacuerdos, señaló, es que el informe no distingue suficientemente entre desapariciones forzadas, reportes de personas desaparecidas o no localizadas y casos vinculados con la delincuencia.
La mandataria dijo que, según la definición que expuso, una desaparición forzada supone la intervención de una autoridad y una orden del Estado. También afirmó que hay personas reportadas como desaparecidas que después son ubicadas.
En ese sentido, aseguró que las autoridades localizaron a más de 30 mil personas incluidas en registros de desaparición. Según explicó, algunas habían dejado sus hogares por distintos motivos sin comunicar a sus familiares dónde estaban.
“Rechazamos el informe porque no consideró primero la desaparición forzada tiene que ver con que la desaparición la provocó una autoridad y que fue ordenada desde el Estado y no es lo que pasa en México”, declaró.























