La infraestructura eléctrica de varias zonas de Tamaulipas necesita ajustes ante una demanda que continúa creciendo. Ciudad Victoria y San Fernando figuran entre los puntos que requieren especial atención.
Para atender este escenario, el Gobierno de Tamaulipas trabaja con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en diagnósticos y planes para detectar las principales necesidades. Walter Julián Ángel Jiménez, secretario de Desarrollo Energético de Tamaulipas, explicó que el Estado participa principalmente en las gestiones ante la empresa federal.
“Nosotros estamos trabajando en la gestión. No tenemos la facultad para el mantenimiento de la red, pero sí para encauzar las demandas de la ciudadanía, porque el diagnóstico y la planificación nos permiten que las acciones de la Comisión Federal de Electricidad sean más puntuales y dirigidas a la comunidad”.
Uno de los pendientes está relacionado con la sustitución y recalibración de transformadores en distintos sectores. La región centro concentra parte importante de estas necesidades. De acuerdo con el funcionario, las obras de infraestructura eléctrica en Tamaulipas requeridas podrían representar una inversión superior a cuatro mil millones de pesos en el corto plazo. En San Fernando, las condiciones de la red plantean un panorama más complejo. La configuración actual enfrenta niveles de consumo que anteriormente no se habían registrado.
“San Fernando tiene un problema muy complicado, es un anillo de distribución que confronta una demanda que no se había visto y, por lo tanto, lo hace muy vulnerable”.
Esta situación aumenta la vulnerabilidad de la zona frente a posibles interrupciones o problemas en el suministro eléctrico. Mientras tanto, en Ciudad Victoria se realiza una revisión detallada de las redes de baja y media tensión. También se analizan sus condiciones de mantenimiento de la infraestructura eléctrica de Tamaulipas.
El objetivo es comprobar si la capacidad reportada actualmente responde al consumo y a las necesidades reales de la población. Ángel Jiménez señaló que los análisis técnicos también deben complementarse con recorridos directamente en las zonas atendidas.
Estas revisiones permiten localizar condiciones que los sistemas de información de la CFE no siempre reflejan. Entre ellas aparecen conexiones irregulares y cambios en los hábitos de consumo. También se considera el crecimiento de sectores industriales y habitacionales, pues ambos modifican las necesidades eléctricas de cada zona.
“Hay que ir a campo, usar y corroborar concretamente lo de la subestación que hace falta aquí en la capital”.
Además, una nueva subestación eléctrica ya se encuentra en construcción en el sector cercano a la CENIC, en Ciudad Victoria. La obra deberá quedar terminada el próximo año. Su funcionamiento permitirá aumentar la capacidad y mejorar la confiabilidad del servicio eléctrico en ese polígono. La planeación de nuevas subestaciones también considera la expansión urbana y la concentración de usuarios en determinados sectores de la capital.
Por ello, será necesario ubicar las áreas donde surgen nuevos fraccionamientos y viviendas para anticipar las necesidades de infraestructura. El crecimiento poblacional y habitacional seguirá formando parte de la planeación energética. Cada nueva zona urbana representa mayor consumo y nuevas exigencias para la red eléctrica.
Por Jordan Espinosa























