Mientras avanza el debate sobre el Paquete Económico 2027, diversas organizaciones civiles pusieron sobre la mesa una propuesta que se viene exigiendo desde hace tiempo sobre aplicar un aumento significativo a los impuestos del tabaco y la nicotina. Desde su perspectiva, aplicar ajustes pequeños o graduales frena el verdadero impacto que esta medida fiscal podría tener en el país.
Organizaciones piden aumento de impuestos al tabaco y nicotina. Los números muestran el rezago. Ya que entre enero y julio de 2026, la recaudación por impuestos al tabaco sumó 32 mil 216 millones de pesos. Aunque hubo un ingreso, la cifra apenas representa un crecimiento menor al 1 por ciento frente al mismo periodo de 2025. El resultado queda muy lejos de la meta planteada en la Ley de Ingresos de la Federación 2026, que proyectaba un incremento cercano al 14 por ciento en términos reales.
Para los especialistas, la clave está en diseñar gravámenes más firmes y efectivos.
“Necesitamos impuestos específicos que aumenten por encima de la inflación y del crecimiento del ingreso, reduzcan efectivamente la asequibilidad y contribuyan, al mismo tiempo, a prevenir enfermedades y fortalecer el financiamiento de la salud”, dijo Erick Ochoa, de Salud Justa Mx.
Organizaciones piden aumento de impuestos al tabaco y nicotina
En el mismo sentido se pronunció Belén Sáenz de Miera, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de Baja California Sur. Quien lamentó que la propuesta económica para el próximo año no contemple un alza en términos reales para estos productos.
“Se pierde la oportunidad de fortalecer lo aprobado el año pasado y aprovechar plenamente el potencial de esta herramienta de salud pública. La política fiscal del tabaco debe estar alineada con los objetivos de reducción de la epidemia e incorporar mejores prácticas en el diseño y la administración del impuesto”, expresó.
Organizaciones piden aumento de impuestos al tabaco y nicotina. —A la par de la discusión fiscal—, las organizaciones recordaron la urgencia de ratificar el protocolo para eliminar el comercio ilícito de productos de tabaco. La iniciativa no es nueva: comenzó en 2015 con un punto de acuerdo en la Comisión Permanente del Congreso de la Unión dirigido al Ejecutivo Federal. Un año después, en 2016, la entonces Comisión Nacional Contra las Adicciones coordinó mesas de trabajo con dependencias como la Cofepris, la Secretaría de Economía y el SAT para avanzar en el tema, pero el proceso quedó detenido.
Pese a las pausas legislativas y administrativas, la medida cuenta con una base sólida de apoyo social. Jorge Macías, del SUR Institute, destacó que la mayoría de la población en México ve con buenos ojos el incremento de los llamados “impuestos saludables”. Siempre y cuando el dinero recaudado termine reforzando el sistema de salud pública.
“En México, el 79 por ciento de la sociedad apoya los impuestos al tabaco para proteger la salud, e incluso el 64 por ciento de las personas que fuman están de acuerdo. Los ciudadanos priorizan que estos recursos se destinen a acciones sanitarias”, aseguró.
























