El Centro Histórico de Nuevo Laredo conserva entre sus espacios más reconocidos un monumento que ha acompañado a varias generaciones. Se trata del reloj público de la Plaza Hidalgo, que llegó a su primer centenario en Nuevo Laredo.
Para dejar constancia de esta fecha, fue develada una placa conmemorativa que destaca la importancia histórica y cultural de esta estructura para la ciudad. La historia del reloj comenzó el 15 de septiembre de 1926. Su inauguración se realizó durante las celebraciones por la Independencia de México.
El Reloj Público de Nuevo Laredo conserva un siglo de historia
Desde aquella fecha, el monumento se convirtió en una referencia dentro del paisaje urbano. También ha permanecido presente mientras Nuevo Laredo atravesaba diferentes etapas de crecimiento y transformación. Calles, construcciones y generaciones han cambiado durante estos 100 años. Sin embargo, el antiguo Reloj Público continúa en el mismo punto de la Plaza Hidalgo en Nuevo Laredo.
Durante la ceremonia conmemorativa se recordó su presencia en distintos momentos de la vida cotidiana de los neolaredenses. Asimismo, se resaltó su lugar dentro de la memoria colectiva. La placa instalada por el centenario contiene el siguiente mensaje:
“En conmemoración del primer centenario del reloj público, monumento emblemático que ha acompañado el devenir histórico de Nuevo Laredo y constituye un símbolo de identidad y memoria para los neolaredenses.”

Además de su significado para la ciudad, la estructura cuenta con reconocimiento como parte del patrimonio histórico local. Desde 1990 aparece registrada en el Catálogo de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
A 100 años de su inauguración, las manecillas del Reloj Público continúan marcando las horas en el corazón de Nuevo Laredo. A su alrededor, la ciudad sigue transformándose. La colocación de la placa también dejó registro de este aniversario. Con ello, se recordó la importancia de conservar espacios vinculados con la historia y memoria de Nuevo Laredo.























