La temporada de captura ya comenzó en el sur de Tamaulipas. Alrededor de 90 embarcaciones camaroneras salieron del puerto de Tampico rumbo a altamar, según confirmó Mario Martínez Martínez, Capitán de Altura de la Marina Mercante y titular de la Capitanía de Puerto Regional.
Los pescadores pasarán entre dos y tres meses continuos en el mar, aunque el tiempo exacto dependerá de cómo se comporte la pesca en estos primeros días de faena.
Salen 90 camaroneros de Tampico: así arranca la nueva temporada de pesca
Para evitar cualquier contratiempo mar adentro, la autoridad marítima revisó a fondo cada barco antes de dar la autorización de salida. Martínez Martínez aseguró que las embarcaciones que iniciaron operaciones cuentan con la certificación correspondiente y fueron sometidas a las inspecciones requeridas antes de zarpar, con el propósito de reducir riesgos y prevenir incidentes durante sus actividades en el mar.
En Tampico el padrón activo es de entre 160 y 180 barcos, lo que significa que casi la mitad de la flota decidió quedarse en el muelle. Esta pausa responde a una estrategia económica: con los precios actuales del combustible, muchos armadores prefieren esperar los reportes de las primeras capturas antes de arriesgar su inversión en el viaje. Si el panorama resulta favorable, un segundo grupo de navíos saldrá en las próximas semanas.
Además del inicio de la zafra, la Capitanía mantiene la atención puesta en el río Pánuco tras reportes sobre la caída de residuos vinculados al mantenimiento del Puente Tampico.
Aunque el área señalada no entra en la competencia directa de la autoridad marítima, la dependencia confirmó su disposición para coordinarse con las instancias responsables e inspeccionar la zona.
El riesgo principal es la seguridad de los propios navegantes. Martínez Martínez advirtió que, de confirmarse la presencia de escombros en el cauce, estos no deben ser arrojados al río, debido a que podrían representar un riesgo para las embarcaciones y para quienes realizan actividades de navegación en la zona.
Cualquier material sumergido o flotando a la deriva representa un peligro de colisión para las quillas y motores, por lo que la autoridad mantendrá el contacto con los encargados de la obra para evitar incidentes en el canal de navegación.























