Sequía frena siembra del ciclo tardío en el norte de Tamaulipas. La actividad agrícola atraviesa un panorama complicado en el norte de Tamaulipas, donde la escasez de lluvias y los problemas económicos provocaron una fuerte reducción en las hectáreas sembradas durante el ciclo de tardío. Este año apenas se estableció cerca del 10 por ciento de la superficie que regularmente se destina a esta temporada.
De acuerdo con Juan Manuel Salinas Sánchez, gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas, en ciclos anteriores los productores lograban sembrar entre 35 mil y 40 mil hectáreas. Sin embargo, la prolongada sequía impidió alcanzar cifras similares durante este periodo.
Productores enfrentan dificultades para mantener la siembra del ciclo tardío en Tamaulipas
Las expectativas estaban puestas en la llegada de precipitaciones a municipios como Matamoros, Río Bravo, Valle Hermoso, Reynosa y localidades de la frontera chica. No obstante, las lluvias de mayor consideración se presentaron en territorio de Nuevo León, particularmente en Monterrey, General Bravo, Los Ramones y Los Herreras.
“Está muy difícil la situación para el campo”, afirmó Salinas Sánchez al referirse a las condiciones que enfrentan actualmente los agricultores de la región.
Además, los plazos para establecer varios de los cultivos correspondientes al ciclo tardío prácticamente terminaron. El frijol permanece como una de las pocas opciones que todavía se encuentran dentro del periodo de siembra. Aunque la escasa humedad del suelo complica también esta alternativa.
A este escenario se suma la falta de recursos entre los productores. El representante agrícola señaló que las dificultades financieras reducen las posibilidades de invertir nuevamente en las parcelas, incluso si llegaran a presentarse mejores condiciones de humedad.

Con septiembre en marcha y la temporada de huracanes activa, el sector mantiene la expectativa de que puedan registrarse precipitaciones importantes.
Hasta ahora, las lluvias han resultado insuficientes para recuperar la humedad de los terrenos y generar mejores condiciones para las actividades agrícolas en el norte de Tamaulipas.
Por Jorge Capetillo























