Prepararse para reaccionar ante una emergencia reunió este 18 de septiembre a la comunidad educativa del CBTis 236 de Ciudad Victoria en un simulacro. Alrededor de 450 estudiantes del turno matutino participaron en un simulacro de evacuación dentro de las instalaciones del plantel. Al ejercicio también se sumaron 22 docentes y trabajadores administrativos.
El simulacro CBTis 236 en Ciudad Victoria preparó estudiantes para responder ante emergencias
La actividad permitió poner en práctica los protocolos establecidos para responder ante una situación de riesgo. Los alumnos acudieron a los puntos de reunión. María del Carmen Gámez Uresti, subdirectora del CBTis 236, explicó que estos ejercicios se desarrollan periódicamente para mantener preparada a la comunidad escolar.
“Este ejercicio es para fomentar la cultura de prevención. Sabemos que, aunque afortunadamente no vivimos en una zona de alto riesgo, tenemos que estar preparados porque, si en algún momento tenemos esa eventualidad, pues saber qué hacer y cómo reaccionar”.
El simulacro en CBTis 236 de Ciudad Victoria transcurrió sin incidentes. Estudiantes y trabajadores permanecieron en los lugares asignados. Mientras se desarrollaba el procedimiento de evacuación. Docentes, administrativos y Protección Civil coordinaron el ejercicio. Cada integrante guio a los alumnos desde su área asignada.
“Aproximadamente 450 alumnos del turno matutino estuvieron hoy participando en este simulacro, con el que estamos formando la cultura de prevención. Es mejor prevenir y que nuestros alumnos sepan qué hacer y cómo actuar ante alguna situación de riesgo”.

Gámez Uresti indicó que el plantel cuenta con protocolos y zonas de reunión. Esto permite que los estudiantes conozcan previamente cómo desplazarse y dónde concentrarse durante una emergencia y en un simulacro en CBTis 236 de Ciudad Victoria. La subdirectora recordó que el 19 de septiembre se realizan simulacros nacionales. Esta fecha, además, mantiene presentes los sismos registrados en 1985 y 2017, acontecimientos que dejaron pérdidas humanas. Estas prácticas preparan a la comunidad escolar ante posibles emergencias.
Por Jordan Espinosa























