Después de dedicar más de dos décadas a recolectar materiales reciclables, José Ramón Hernández comenzará una nueva etapa laboral a bordo de una motocarga. El carretonero se despide de su caballo y decide abandonar el uso de animales para continuar con su actividad en Tampico y Ciudad Madero.
Esta decisión también significó separarse de Groyo, el caballo que lo acompañó durante diez años en sus jornadas de trabajo. Juntos recorrieron distintas calles mientras José Ramón buscaba obtener ingresos para mantener a su familia. Aunque aceptó el cambio por iniciativa propia, reconoció que despedirse del animal fue un momento complicado. Incluso, confesó que sintió ganas de llorar al despedirse de Groyo.
Tras diez años juntos, carretonero se despide de su caballo en Tampico
El carretonero se despide de su caballo en Tampico explicó que utilizar animales también implica enfrentar dificultades relacionadas con su cuidado y salud. Además, consideró que esta alternativa puede evitar conflictos por posibles acusaciones de maltrato animal. Al referirse a los problemas que pueden presentarse durante el trabajo con caballos, José Ramón expresó:
“Son puros problemas, los animales también se enferman y les pasan cosas”
Por otra parte, señaló que existen situaciones donde los propietarios reciben cuestionamientos sobre el trato hacia sus animales, aunque consideren que los cuidan correctamente. Ante estas circunstancias, optó por incorporarse al sistema de recolección mediante vehículos motorizados. Con esta unidad podrá desplazarse hacia los puntos que le indiquen y continuar trasladando materiales reciclables.

Más de 20 años de esfuerzo en la recolección de materiales
A lo largo de su trayectoria, José Ramón, el carretonero, se despide de su caballo en Tampico, ha enfrentado jornadas con ingresos variables. Algunas veces consigue mejores ganancias, mientras que en otras apenas reúne lo necesario para cubrir sus necesidades. Incluso, durante una etapa de su vida laboral, recurrió al alquiler de un triciclo para transportar lo que recolectaba.
Ahora espera que la motocarga facilite sus recorridos y le permita desempeñar sus actividades en mejores condiciones. Su intención es mantener esta fuente de ingresos y seguir respondiendo por su familia. Asimismo, explicó que la nueva modalidad contempla acudir a los sitios de recolección que le asignen, de acuerdo con las indicaciones que reciba.
Groyo deja una década de recuerdos junto a José Ramón
Más allá de las modificaciones en su manera de trabajar, el cambio representa una separación importante para José Ramón Hernández. Durante diez años, Groyo estuvo presente en sus recorridos por Tampico y Ciudad Madero. Por ello, dejar de trabajar juntos significó mucho más que sustituir un medio de transporte. A pesar de la tristeza, el trabajador acepta los cambios para seguir adelante. José Ramón seguirá trabajando en motocarga, sin olvidar a Groyo. Su meta es seguir trabajando para mantener a su familia.
Por Rufino Aguilera























