El presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar, afirmó que en México se ha dado un fuerte golpe de timón para lograr que la justicia esté más comprometida con la sociedad. Durante su mensaje, dejó en claro que los tribunales deben responder de manera directa a las necesidades de la gente y dejar atrás viejas inercias.
Ante los juzgadores asistentes al XXVIII Congreso Nacional de Derecho Agrario en México, señaló que están convocados a transformar el sistema de justicia, incluida la materia agraria. En ese sentido, Hugo Aguilar exige transformar la justicia agraria en país para saldar las deudas históricas con las comunidades que dependen del campo.
En la antigua sede del Senado, recordó que hubo una época de la historia mexicana en la que el derecho agrario ocupó un lugar central en la vida nacional, pero sostuvo que su importancia ha ido en declive. Este retroceso, advirtió, obliga a replantear el papel de las instituciones encargadas de dirimir las controversias por la tierra.
Aguilar planteó la necesidad de reflexionar sobre si se está ante las últimas ediciones de congresos de este tipo o frente a la posibilidad de resignificar y reorientar la materia agraria. Por ello, Hugo Aguilar exige transformar la justicia agraria en país mediante criterios judiciales que prioricen el bienestar colectivo sobre intereses particulares.
El ministro presidente consideró que, desde hace siete años, se detuvo el tren que se dirigía hacia la pequeña propiedad y se recuperó la idea de la propiedad colectiva. Para el jurista, este cambio de rumbo marca una pauta indispensable en la protección de los territorios comunales y ejidales.
En este sentido, recordó la reforma al artículo segundo constitucional de 2024, que reconoce a los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho, y destacó que esta nueva realidad jurídica obliga a pensar la justicia agraria desde otra perspectiva. A partir de este marco, Hugo Aguilar exige transformar la justicia agraria en país para garantizar que los nuevos derechos sean una realidad tangible en cada comunidad.
Finalmente, puntualizó que es necesario analizar si, con los nuevos signos que presenta el país, es posible resignificar la justicia agraria. El reto actual consiste en asegurar que los cambios normativos se traduzcan en resoluciones justas, accesibles y oportunas para quienes trabajan la tierra.























