Chesterfield; Inglaterra
Debido a una profunda depresión, una mujer decidió suicidarse y quitarle la vida a su hijo; antes de realizar tan cruel acto, escribió una carta, le compró una hamburguesa y se lanzó de un puente.
Una investigación del Tribunal de instrucción, detalló que la mujer de nombre Emma “N”, llenó con piedras la mochila del pequeño y lo ató a su mano “para no despegarse de él”.
El suicidio ocurrió en el distrito de Derbyshire Peak, cuando la trabajadora social de 41 años, dejó una nota donde explicaba que quería terminar con su vida, pero no podía dejar solo a su hijo Jenson “N” de cinco años.
Durante varios años, la madre había luchado con la depresión, sufrió tres abortos involuntarios y estaba devastada tras la repentina muerte de su hermano mayor.
El padre del pequeño, informó a la policía que la mujer y su hijo habían desaparecido; los oficiales encontraron el auto Peugeot 308 negro perteneciente a la madre, estacionado cerca del embalse de Valehouse, a menos de cinco kilómetros de la casa familiar.
De inmediato, comenzaron las investigaciones y mediante entrevistas, determinaron que uno de los últimos lugares que visitaron sería un McDonald’s, ubicado cerca del lugar donde ocurrió el suicidio.
Agencias / Vox Populi Noticias






















