Argentina-
Sin descanso. Daniele De Rossi llegó a Boca con una idea clara de jugar. El italiano vivió un jueves a pura adrenalina en su arribo a Buenos Aires, se realizó los estudios médicos, conoció “la Bombonera” y también a sus compañeros.
El viernes, se sumó a la par del grupo para intensificar su puesta a punto con la idea de debutar lo antes posible.
A uno y dos toques. De derecha y de izquierda, con precisión en espacios reducidos, la técnica luce intacta en el italiano de 36 años.
El desafío será otro, encontrar rápido el ritmo del fútbol argentino y adaptarse a lo que pide Gustavo Alfaro, quien ya lo definió.
En sus primeros movimientos, De Rossi reemplazó a Jorman Campuzano en el centro del mediocampo. Se movió al lado de Agustín Almendra en el corazón de un once titular del “club boquense”.

“La función que puede realizar es la de volante central, casi lo mismo que hace Marcone. Es un jugador que puede jugar al lado de Iván. Vamos a esperar para verlo mejor y juzgar cómo está físicamente y ajustarlo a la dinámica de la exigencia de Boca. Que se sume y compita con el espíritu que tiene el grupo, que le dé su jerarquía, su hambre y su desafío de venir a un equipo grande como es Boca; que sea uno más del grupo pero que siga soñando con ver a Boca ganar todo”, fue lo que expresó el D.T. sobre el italiano.
Se sabe que para el semestre, De Rossi no es una pieza fundamental pero sí puede ser un buen complemento ocasional.
“Lo noté con mucha personalidad, con unas ganas tremendas y estaba loco por venir a Boca. Tiene todo lo que hay que tener para usar esta camiseta”, comentó Christian Gribaudo, el secretario general del club.
Lo único que hizo al terminar el recorrido en “la Bombonera” fue encargar al club un primer pedido. Avisó que comprará 100 camisetas oficiales con el número 16 que llevará en el dorsal. Es, para empezar, el primer pedido que trajo desde Europa, para repartir a familia y amigos.
Agencia / Vox Populi Noticias






















