San Juan, Puerto Rico / Redacción:
La crisis política, constitucional y legislativa que vive Puerto Rico vivió un nuevo capítulo y una vuelta de tuerca más, después de que el Senado no votara por el juramentado gobernador de la isla, Pedro Pierluisi, a la espera de que decida el Tribunal Supremo sobre la legalidad de su posición como mandatario.
Este 6 de agosto el Tribunal Supremo iniciará el análisis de una demanda presentada por el Presidente de la Cámara Alta, Thomas Rivera, para declarar nula dicha juramentación, llevada a cabo el viernes por una jueza, ya que sólo contó con el visto bueno de la Cámara de Representantes pero no de la totalidad de la Asamblea Legislativa.
La designación de Pierluisi como Gobernador y su juramentación posterior han levantado una polvareda política y judicial en isla debido a las interpretaciones diferentes de la Constitución y la ley que se haga.
La Constitución de la isla señala que un Secretario de Estado, primero en la línea de sucesión ante la vacante de un gobernador, debe ser ratificado por la Asamblea Legislativa.
Mientras que la Ley 7, en la que se escudó el ex Gobernador Ricardo Rosselló, para nombrar a Pierluisi, señala que dicha posición no precisa de la confirmación ni de la Cámara de Representantes ni del Senado, pero solo en el caso de que se refiera a la sucesión de un gobernador.
Lo iban a “batear”
Este 5 de agosto, el Presidente del Senado aseguró que aunque se hubiera llevado a cabo la votación, Pierluisi sólo contaba con cinco votos de apoyo.
“Cuando yo me vaya me voy a ir con la frente en alto. No corriendo y abochornado como se fue el ex Gobernador Ricardo Rosselló, dijo Rivera durante su intervención en la sesión, quien agregó que con la reunión de hoy del Senado “hemos cumplido”.
“El Senado de Puerto Rico no consiente ni avala el nombramiento de Pierluisi como Secretario de Estado”, subrayó, a la vez que incidió en que está ocupando el puesto “ilegalmente”.
Por su parte, el Senador del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Juan Dalmau, opinó que se ha “pasado de un Gobernador delincuente a un Gobernador buitre”.
“Uno de los roles más penosos y trágicos de la historia era el rol que jugaban los intermediarios. Ese triste y trágico rol ha sido el del Gobernador buitre. Como ladrón en la noche fue y juramentó y ponernos a nosotros en una crisis constitucional”, añadió.
Agencia EFE / Vox Populi Noticias






















