Rumania:
La comunidad de Bucarest, en Rumania se encuentra indignada, con profundo dolor y temor, por el caso de la joven de 15 años Alexandra Macesanu, pues antes de que la violaran, asesinaran y quemaran, llamó en tres ocasiones a la Policía, y no respondieron.
Encontraron los restos calcinados de la chica, al interior de la vivienda de un hombre de 65 años, quien sin pudor confesó que la había violado, y después tuvo que matarla y calcinarla, y no sólo eso, sino también a otra menor que tenía reporte de estar desaparecida desde abril de este año.
Es tanta la presión que han causado los residentes, que el primer ministro no tuvo otra opción que despedir al ministro de educación, pues emitió comentarios indebidos, declarando que a la ahora occisa “no le enseñaron a subirse a coches de extraños”.
Identificaron al responsable como Gheorghe Dinca, quien se encuentra detenido, después de que resultara sospechoso, por lo que se realizó una inspección al interior de su domicilio, y las autoridades encontraran la tétrica habitación: huesos regados y manchas de sangre por todos lados.
Al quedar esclarecido el secuestro y la muerte de Alexandra y la de Luiza de 18 años, la gente de Rumania no permitirá más injusticias y exigió el despido del jefe de Policía, Ioan Buda.
Finalmente, argumentan que las pruebas son claras; “¿por qué no se le brindó ayuda a Alexandra, si llamó en 3 ocasiones?”, “porque la policía acudió al llamado 19 horas después?”.






















