Redacción:
La doble Olivia Jackson, quien en 2015 sufrió un accidente en el rodaje de “Resident Evil: Capítulo Final” que la dejó en estado de coma durante 17 días y con una amputación del brazo; interpuso una demanda contra los productores del filme.
Jackson fungió como la doble de acción de Milla Jovovich en esa producción; en septiembre de 2015 durante la filmación de una escena en el set que involucró una motocicleta y no estaba en el guion original, sufrió lesiones graves.
Dicho accidente fue el resultado de las decisiones de los productores; quienes “reiteradamente no se adhirieron a las prácticas básicas de seguridad, poniendo en peligro la vida del elenco y el equipo”.
En la demanda, dada a conocer por The Hollywood Reporter; Olivia acusa a Paul Anderson, Jeremy Bolt, Tannhauser Gate Inc. y Bolt Pictures Inc. y señala que ella estaba programada para rodar una escena de pelea.
Fue en el último minuto que los productores le pidieron realizar una “escena de motocicleta peligrosa y técnicamente compleja en condiciones climáticas adversas”; la cual consistía en que debía acelerar hacia la cámara. Al final sería levantada por una grúa, algo que no ocurrió a tiempo.
La actriz chocó y como resultado se “cortó el hueso de su antebrazo y le arrancó la carne de la mejilla, dejando los dientes expuestos”. Fue puesta en coma y debido a las lesiones catastróficas le amputaron el brazo izquierdo.
Olivia señala que los productores la engañaron y le hicieron creer que su seguro cubría todas las lesiones sufridas durante el rodaje; pero sólo recibió 33 mil dólares, además de acusarlos por incumplimiento de contrato y tergiversación intencional y negligente.
Antes del trágico accidente Jackson ya había asegurado un papel de doble de acrobacias para la película “Mujer Maravilla”. Tras las secuelas de ese terrible percance, la actriz nunca podrá volver a trabajar como doble de acción.






















