Utah, Estados Unidos:
Un hombre secuestró, violó y mutiló el cuerpo de su pequeña sobrina de apenas cinco años, después de que su hermana lo dejara pasar la noche en su casa ubicada en Utah, Estados Unidos.
El acusado, identificado como Alex Whipple, enfrentó un juicio donde se le condenó a cadena perpetua.
Cabe destacar que según información de los fiscales que llevaron este caso, se acordó no otorgarle la pena de muerte, pues el hombre aceptó su culpabilidad e indicó dónde había enterrado el cuerpo de Lizzy, cerca de ahí hallaron el arma homicida y ropa del hombre ensangrentada.
Las autoridades, después de 5 días de haber emitido el reporte de desaparición de Lizzy de 5 años de edad, encontraron su cuerpo mutilado en medio de un bosque, de acuerdo a la información proporcionada por el responsable, y después de las pruebas emitidas por el forense, dictaminaron que la habían violado y apuñalado.
La madre de la menor, declaró que dejó entrar a su casa a Whipple, después de saber que no tenía un hogar dónde pasar la noche. Agregó que no pudo estar presente en el juzgado y mirarle la cara al asesino de su hija.
Por su parte, el abogado defensor declaró que Alex Whipple tuvo una infancia llena de abusos y daño psicológico dentro de una familia “imperfecta”, y su cliente, al aceptar su responsabilidad de asesinato, secuestro y agresión sexual, estaba listo para cumplir su condena.
En la audiencia varios parientes le gritaron: “eres una porquería”, al condenado, sin posibilidad de libertad condicional
“Nunca verás la luz del día. Nunca más respirarás aire fresco”, le dijo el juez Kevin K. Allen. “Lo que hiciste fue tan aborrecible y vil que debes pasar el resto de tu vida en prisión”.
Alex Whipple se mantuvo cabeza abajo y no dijo una sola palabra durante todo el juicio.






















