Redacción:
Terminar con una relación no es fácil porque se genera una pérdida que generalmente es motivo de dolor. Las razones por la que los hombres dejan a su pareja pueden explicarse por diversas situaciones, desde no adaptarse a los hábitos personales hasta la incompatibilidad.
No se sienten listos para una relación
Es una forma de reflejar el miedo al compromiso. Algunos indicios son la frecuencia y motivo de sus llamadas, aunque si no llama o responde tus mensajes es probable que no esté preparado.
Falta de higiene
La higiene íntima es una de las cosas que los hombres toman muy en cuenta en una relación, pues una de las primeras causas de abandono. A pesar de que este tema pudiera resultar obvio, hay desconocimiento en cómo mantener la limpieza, cuál es la ropa interior más adecuada.
No significan una prioridad en su vida
Sucede que ellos no sienten preferencia por su pareja, así que cualquier decisión o estilo de vida que siga estará al margen de lo que la mujer esperaría. Muchos prefieren dedicar gran cantidad de su tiempo al trabajo, escuela, familia o amigos. Buscan pretextos y hacen planes en las que generalmente no incluyen a su novia.
Discuten mucho
Las diferencias, gritos y enojos son causas reales para que un hombre termine con su novia, si en las discusiones predomina el desprecio es más probable una separación. Esto porque la crítica provoca dolor y hace sentir excluido al hombre. Lo ideal es evitar ser despectiva e hiriente.
Falta de sexo
Para que una relación funcione y sea exitosa es importante llevar una vida sexual activa. Esta incluye más que las relaciones sexuales coitales, las caricias, abrazos y el erotismo son ingredientes esenciales que deben manifestarse con frecuencia.
Impuntualidad
Un clásico y catalogado mal hábito que distingue a las mujeres, lo cual genera frustración, tensión y desmotivación en ellos. Aunque llegan a ser tolerantes, cuando la espera es un exceso se convierte en una falta de respeto y consideración.
Hay alguien más
Esta es una de las crisis difíciles de superar que lleva directo a la ruptura. Es producto de problemas de comunicación, insatisfacción sexual, falta de amor e higiene personal de la pareja, además de problemas económicos.






















