Ciudad de México / Redacción:
Durante los últimos días, Romina Marcos ha estado envuelta en medio de la polémica, luego de que Andrea Legarreta le recomendara bajar unos kilitos, con el objetivo de tener una mejor condición física y ayudar a su compañero de baile, comentario que aceptó la cantante sin problemas.
En un reciente encuentro con algunos medios de comunicación, Romina fue cuestionada al respecto de la aceptación con su físico, y la actriz se dijo feliz de haber superado la etapa en la que no quería subir de peso y sufría de dismorfia.
“Yo cuando bajé mucho de peso me traumé, fue un proceso donde aprendí bastante, sobre todo la alimentación, pero me traumé mucho no volver a subir. Tantito veía una pancita y era de ‘no, no, no, ya estoy subiendo otra vez'”, contó.
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En tanto, Romina indicó que actualmente se siente en equilibrio con su cuerpo, pues no está tan delgada como antes ni tan subida de peso como alguna vez lo estuvo.
Sin embargo, sí reveló la molestia que siente cuando la comparan con su madre Niurka, pues, aunque reconoce su belleza, detalló que no sólo tiene parecido con su mamá, sino también de sus demás parientes.
“Yo a mi mamá la veo como un ser humano más, la admiro muchísimo, pero yo creo que esas comparaciones vienen de afuera, afuera sí me lo dicen mucho. Para mí es ‘no me compares, no soy mi mamá y no tengo que ser mi mamá y no tengo el cuerpo de mi mamá porque no soy mi mamá’; no solamente soy mi mamá, tengo las caderas de mis tías de Mérida, tengo los pies de mi papá, tengo los tobillos de abuela, tengo los brazos de mi mamá; soy todo eso, no solamente soy mi mamá”, dijo.
Agencias / Vox Populi Noticias






















