Nueva York / Redacción:
La señora Irene abrazó a su hijo Gabriel en Nueva York: “no cambió mucho, pensaba que no lo iba a reconocer“, dijo tras 25 años sin poder verse en persona.
Doña Irene, de 80 años y su esposo Esteban, de 74, forman parte de una treintena de familias que viajaron organizado por el Club Migrante Chinelos de Morelos, ONG de voluntarios que ayuda a personas mayores de 50 años, a conseguir la visa estadounidense para reunirse con sus hijos.
La mayoría son inmigrantes indocumentados, a los que no han visto en años: “puedo decir que ya estoy completo”, dijo Gabriel, de 44 años; siempre temió, en particular durante la pandemia, que no volvería a ver a sus padres: los 2 contrajeron COVID-19.
“Es el mayor logro que puedo vivir en estos momentos”, confiesa emocionado tras los “nervios” vividos, que le impidieron “comer y dormir” en los últimos días.
Gabriel acudió al encuentro con su esposa y 2 de sus 4 hijos; al igual que el resto de los familiares, se dieron cita en un centro de la ciudad de Queens, en EU.
Agencias / Vox Populi Noticias























