Ciudad Victoria, Tamaulipas:
Siguiendo las líneas del Rector de la Universidad Autónoma de Tamaulipas (UAT), Guillermo Mendoza Cavazos, de generar investigación que contribuya al desarrollo sustentable, se concluyó un estudio que permitió describir al pino piñonero llorón.
Lo anterior, como un recurso silvícola que tiene el potencial de registrar en sus anillos de crecimiento los patrones de lluvia, sequía y variaciones del clima, ocurridas a lo largo de más de 150 años al suroeste del estado.
La doctora Claudia Cecilia Astudillo Sánchez, investigadora de la Facultad de Ingeniería y Ciencias (FIC), refirió que esto se derivó de una tesis para conocer el potencial dendrocronológico del piñonero y generar acciones para su conservación; la autora de la tesis es Saida Contreras, estudiante de Ingeniería en Ciencias Ambientales.
Mediante el estudio de los anillos de crecimiento, la alumna logró describir el potencial que tiene esa variedad de pino, para reconstruir evidencia de lluvia a través de una cronología de 153 años, lo que permite conocer la cantidad de lluvia en cada año de vida de esos árboles.
Esto será de utilidad para detectar el patrón de sequías con fines de prevención, mitigación y adaptación, frente a las que afectan a los sectores agrícola, pecuario y forestal de las zonas más áridas.
Astudillo, asesora del trabajo de tesis, indicó que ese estudio es parte del proyecto interno de la FIC titulado: “Respuesta climática del crecimiento radial del piñonero llorón (Pinus pinceana) en Tamaulipas, México”.
Se analizan 2 líneas de investigación: ecología y conservación de comunidades vegetales y animales; cambio climático, elementos abióticos y su interacción con ecosistemas.
Colaboran investigadores de cuerpos académicos UAT, Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias de Durango, junto a UANL.
La descripción del potencial del piñonero llorón, con fines de reconstrucción climática, es nueva en la región y se logró gracias a un muestreo exploratorio en Jaumave.
Los resultados servirán para una segunda etapa del proyecto, realizando una reconstrucción de precipitación, a partir de 153 años de vida de los árboles, para analizar la fluctuación de las sequías y determinar si esa variabilidad climática, está asociada a la influencia del fenómeno El Niño.
Los resultados apuntan a otras metas del proyecto, como contribuir a la Red de Anillos de Árboles Tropicales, grupo de colaboración científica internacional que aporta información para el estudio del clima pasado, actual y futuro, en las zonas tropicales y subtropicales del planeta, a través de los árboles.
El 30 de junio, Contreras presentó su examen profesional para obtener el título de Ingeniera en Ciencias Ambientales con dicha tesis.

























