Ciudad de México / Redacción.-
El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), tomó una postura clara y firme contra la eventual candidatura de su prima, Manuela Obrador Narváez, por el partido Morena a la gubernatura de Chiapas. El mandatario se distanció de cualquier práctica que sugiera nepotismo o influyentismo en su administración.
Durante una conferencia de prensa, López Obrador no dudó en manifestar su desacuerdo con la aspiración política de su familiar. “Sí, tengo opinión, no debe participar, así, no me lo preguntes porque me van a multar, yo no quiero que se establezca o se restablezca la mala costumbre del amiguismo, influyentismo, nepotismo, de todas esas lacras de la política, mi familia no”, sentenció.
El presidente AMLO ha defendido en reiteradas ocasiones su compromiso con la transformación del país y el combate a prácticas corruptas y de privilegios. En esta ocasión, aprovechó para hacer referencia a situaciones anteriores en el mundo político mexicano, donde las conexiones familiares han jugado un papel relevante en la obtención de cargos públicos.
“Es que se llegó al extremo de que querían poner a sus esposas de gobernadoras, o las esposas querían poner a sus esposos para hablar con equidad, de gobernadores o de presidentes municipales, incluso de presidentes de la República. Eso no se puede permitir”, expresó.
Esta postura del presidente pone en evidencia su compromiso con eliminar viejas prácticas de la política mexicana, aunque también genera preguntas sobre la autonomía y derechos de los individuos, incluso dentro de su familia, para aspirar a cargos públicos. A medida que se acercan las elecciones, este tema promete ser uno de los puntos de discusión en el panorama político del país.
Agencias / Vox Populi Noticias






















