Ciudad Victoria, Tamaulipas / Lupita Domínguez González
La incidencia del HLB, conocida como el “dragón amarillo”, ha sido una preocupación constante en la zona citrícola de Llera durante bastante tiempo.
Dámaso Anaya Alvarado, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, planteó la necesidad de que el Gobierno Federal considere esta plaga como una amenaza significativa para la producción citrícola.
Su propuesta busca obtener apoyo y recursos a través de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) del Gobierno de la República para enfrentar esta situación que no sólo daña las huertas, sino que también reduce la producción.
La región de Llera, que cuenta con 36 mil hectáreas de cítricos, principalmente de naranja, es reconocida como una de las mejores del país en términos de citricultura.
Sin embargo, se enfrenta al desafío del HLB sin contar con el apoyo necesario de la federación para combatir esta plaga.
El HLB, a menudo comparado con un cáncer para los cítricos, puede prolongar la vida de los árboles mediante la aplicación de mejores fertilizantes, pero cuando un naranjo está contaminado, la solución recomendada es su eliminación, limpiar la tierra afectada y volver a sembrar utilizando viveros certificados, según explicó el funcionario estatal.
Aunque municipios como Hidalgo y Padilla, también dedicados a la citricultura, tienen procesos de fumigación más organizados, en Llera la situación es más crítica.
La Secretaría de Desarrollo Rural busca colaborar estrechamente con los productores, proporcionándoles capacitación en un tema que aún no se considera como un problema grave, pero que están abogando para que se reconozca como tal y se obtengan recursos del Gobierno Federal.
Se estima que aproximadamente el 40 por ciento de las huertas citrícolas en Llera están afectadas por el “dragón amarillo”.
Aunque la plaga no destruye las huertas de inmediato, gradualmente debilita las plantas y reduce significativamente la producción.
A pesar de la falta de un censo exacto sobre la afectación en las 36 mil hectáreas destinadas a la citricultura en los municipios del centro del Estado, Llera es el que más impacto registra hasta la fecha.
Finalmente, la necesidad de acción urgente y apoyo federal es evidente para preservar esta importante industria en la región.
Agencia / Vox Populi Noticias.






















