Estados Unidos / Redacción.-
El Archivo de Seguridad Nacional (DNSA, por su sigla en inglés) reveló que las agencias de Estados Unidos que detentan información sobre la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa han compartido solamente “fragmentos insignificantes” de sus registros.
Esta entidad académica, establecida en 2017 con una visión centrada en la transparencia, subrayó que este silencio sobre los sucesos de Iguala persiste a pesar de las múltiples inquietudes expresadas por actores políticos norteamericanos sobre el trágico episodio.
En un trabajo conjunto con el Centro de Reporteo de Investigación (CIR), el DNSA presentó más de 150 solicitudes de información bajo la Ley de Libertad para la Información (FOIA) a organismos como la Administración para el Control de Drogas (DEA) y el Departamento de Estado. La meta principal era descubrir si existían detalles que las autoridades mexicanas podrían haber omitido y que estuvieran en poder de Estados Unidos, o si el caso había influenciado de alguna manera las relaciones bilaterales.
“A pesar de nuestras múltiples solicitudes, y tras presentar dos demandas bajo la FOIA, solo hemos obtenido migajas: videos de noticias, reportes ya públicos, transcripciones de conferencias y correos electrónicos tan editados que resultan incomprensibles, además de miles de páginas censuradas”, declaró el DNSA. También señalaron que las respuestas recibidas eran, en muchos casos, arbitrariamente redactadas, ilegibles o simplemente negadas en su totalidad.
El organismo destacó un uso excesivo de la excepción B5 por parte del Departamento de Estado, la cual permite retener ciertas comunicaciones interagenciales.
Según el DNSA, existen dos posibles razones para este silencio. La primera es que el derecho a la información en Estados Unidos ha sufrido un deterioro notable, enfrentándose a un sistema de clasificación abrumado y una FOIA cada vez menos operativa. La segunda posibilidad apunta a un acto de prudencia por parte de las autoridades estadounidenses, quienes podrían temer que cualquier discrepancia con México afecte la cooperación y relaciones bilaterales, especialmente en temas sensibles como migración y la lucha contra el narcotráfico.
Con base en reportes y cables diplomáticos, el DNSA infiere que Estados Unidos estaba plenamente informado sobre la gravedad del caso Ayotzinapa y la urgencia de una actuación contundente por parte de las autoridades, algo que no se observó durante el gobierno de Peña Nieto. Además, contrariamente a la versión oficial mexicana, sostienen que fuerzas poderosas y con conexiones en EE.UU. estuvieron detrás de las desapariciones.
Concluyendo, el DNSA recalcó la influencia que Estados Unidos podría ejercer sobre México en temas de derechos humanos, pero cuestionó su reticencia en usarla para exigir responsabilidades, combatir la corrupción y respaldar a las víctimas, posiblemente por temor a complicar la relación bilateral.
Agencias / Vox Populi Noticias






















